Capítulo 8: Be My Baby.
Tan caliente…
Tan,
tan, tan caliente…
—Respira por la nariz…—sugirió Changmin
entreabriendo un poco los ojos, topándose de lleno con ese rostro azorado el
cual asintió suavemente con los labios temblorosos, los cuales aplasto
adormecedoramente de nuevo, acariciando cuidadoso su rostro sintiendo el agarre
a su camisa tenso y casi temeroso, Minho tembló al sentirlo apartarse y se
desplomo sobre él sin más fuerza que la de reserva para no perder la
conciencia.
¡Dios!
¡Acababan
de confesarse!
Pero la
pregunta del millón de dólares los asalto intempestivamente.
—¿Qué
vamos a hacer ahora?
Changmin
jadeo más para sí que para Minho, llevándose una mano a la frente repleto de
adrenalina, recostado ahí, en el sofá donde todo empezó con uno de sus costados
siendo aplastado y abrazado con fuerza por un Minho que ocultaba su rostro
contra su cuello y asentía torpemente apegándose más a él, como si esperara que
sus cuerpos se fundieran de un momento a otro.
—Lo que
dije —continuo Changmin en voz baja—, es cierto…—dijo frotándose la frente de
nuevo, riendo sin poderlo evitar, su cara sencillamente estaba contraída por
una sonrisa incapaz de ser pequeña, aunque sabía que eso era probablemente la
más grande estupidez que había hecho en la vida.
Minho no
pudo decir nada, pero la tibieza de su respiración continuó golpeando el cuello
de Changmin, quien acarició su cabello con suavidad, sosteniéndolo…