jueves, 8 de julio de 2010

Capítulo 4.1 With all My Heart.







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Atravesó con calma las agitadas y oscuras calles de la ciudad admirando la pasividad que adornaba al manto nocturno, en un curioso instante se vio en el estacionamiento de su casa, observando con cuidado la fachada de la misma, sintiendo el aire golpetear con cariño su rostro escuchando embelesado el cantar de los grillos, abrió la puerta y el sopor cálido de su hogar le inundo los sentidos sin mencionar el abrazo de oso que lo recibió apenas asomar la nariz por parte de la preciosa Candy.

-¡¡Tío!!-grito con alegría la peque colgándose al cuello de Yunho y dándole muchos besitos en el rostro, quien la sostenía con fuerza.

-Me asustaste, que bueno que tu tío es perfecto y tiene excelentes reflejos si no hubieras terminado en el piso como cuando te le lanzas a tu appa…-murmuro con ternura rozando la nariz de la pequeña sacándole una ruidosa carcajada,
-¡hey! ¡El único perfecto aquí soy yo! Y yo preocupado porque no llegabas…-murmuro enfurruñado heechul luciendo sus llamativos y naranjas cabellos desordenados, recargado sobre el marco de la puerta que daba a la sala. Candy ahogo una risita burlona cubriendo su rostro con ambas manos, al mirar el puchero en los labios de su tío.

-Muñeca te traje pastel de fresa, anda a la cocina y sírvete un trozo grande… no le dejes a tu appa…-susurro en el oído de la pequeña.

-¡sí! ¡Pastel! ¡Pastel!-grito toda alegre quitándole la bolsa de las manos, bajando de un salto y corriendo con velocidad hacia la cocina.

-¡Por cierto tío dile a mi appa que ya luce feo!-grito la peque antes de meterse a la cocina haciendo un tierno puchero.

-Ese pequeño monstruito…-murmuro chul ofendido.

-¿Porque esa expresión chullie?... ya extraño tus gritos de Diva…-comento Yunho no pudiendo evitar soltar una risa algo impertinente, que en otras circunstancias se habría convertido en una situación algo ruidosa y violenta, al menos por parte del peli naranjo.

El atacado soltó un profundo suspiro.

-¿Recuerdas que habíamos estado hablando sobre el traslado de Minho?...-Yunho solo asintió levemente.

-Hace unas horas hable con él y con mi tía, al parecer él venía a quedarse con el hermano idiota de su padre, pero parece que el tipo no tiene espacio y preguntaron si podía quedarse un tiempo con nosotros, le dije que no había problema y menciono que llegaría como en 3 semanas, bueno ese no es el asunto sino que al parecer el grandiosisimo y famoso entrenador Choi Yoon Gyum se paso de listo con ellos, mi tía no menciono nada pero al parecer la situación se torno grave sin mencionar que sus palabras fueron muy claras “No quiero a mi niño cerca de ese desgraciado…”, Si así es él, no me imagino al hermano así que, ¿crees que mi primo se pueda quedar con nosotros?...-

Yunho asintió con una sonrisa sentándose en las escaleras, no era un secreto que la relación con su tía era muy plana por culpa de Yoon Gyum, sin mencionar que siempre hubo cierto odio hacia chul y kyung Hee.

-Hace años que no veo a ese niño…-murmuro como rememorando algún evento.
-Ni tan niño ya casi cumple los 18 y cada vez es más cute ¡*W*! ¡Así como yo!-
-jaja… sí que pasa el tiempo ¿no?-

-Supongo, el viene a estudiar su último año en preparatoria y piensa hacer un examen para estudiar pedagogía, además es bueno, así Candy no estará solita en las tardes-

-El problema va a ser cuidarla estas semanas en las mañanas, nosotros necesitamos regresar a la empresa y no podemos estar molestando a Sungmin-ah, el ya nos ayudo mucho…-Heechul asintió acercándose a yunho y sentándose con él.

-No sería un problema como tal si Candy estuviera en la escuela pero le faltan tres semanas para entrar…-

-Podemos contratar un servicio de niñeras, será solo una semana…-murmuro yunin frotándose el rostro un tanto desesperado, sonriendo al ver a la peque atravesar el salón corriendo, con un vaso de leche y el pastel en mano saltando hacia un sofá frente al televisor.

-Tal vez coloque un anuncio en el periódico, ¿tú qué crees?-Yunho se encogió de hombros recargándose en el barandal de madera-¿Y cómo esta él…?-Yunho alzó la mirada mientras en su rostro se formaba una sonrisa radiante.

-Se ve muy bien, sabes lo encontré esta mañana frente a su tumba…-murmuro medio perdido en el recuerdo.

-¿cómo?

-Sí, el se escapo del hospital para ir al cementerio y poder darle las gracias…-
-¿Y qué hiciste?-pregunto un tanto alarmado.

-Me emocione y me vio llorar…-murmuro riéndose a medias y cubriendo su sonrojo con una mano.

Heechul lo acompaño con la sonrisa acomodándose mejor sobre las escaleras-Es que eres medio así…pues… raro hermanito…-le dijo haciendo un movimiento sugestivo con la mano para explicarse mejor.

Yunho lo miro como diciendo “tú llevas el cabello de color naranja, y te atreves a llamarme raro…”, pero bueno sin prestar mucha atención continúo con su relato.

-Le llevo rosas blancas, conversamos un poco y después lo lleve al hospital, ¡puedes creer que se atrevió a ir caminando al cementerio!, aun no sé como dio con la tumba pero bueno…-murmurando lo último para sí mismo.

-¿Está loco o qué? Tal vez deba hacerle una visita…-y su mueca seria e impávida se transformo un poco, en una más alegre.

-Pues eso mismo pensé yo, pero si eso fue raro, cuando llegamos al hospital nos encontramos con varios de sus amigos, están muy mal de la cabeza, vaya que fue algo impresionante conocerlos, después de ti no pensé conocer a alguien tan anormal…-

-¡¡Oye!!-Grito heechul sonriendo ampliamente dándole un manotazo en la espalda.
-ya…ya…-respondió yunin riéndose por el imprevisto ataque.

-Uno de ellos se llama junsu y es ruidoso como tú…-Hee lo miro mal-¡¡¡Además tiene un traserote!!!-Grito haciendo mucho énfasis en lo obvio sacándole una carcajada a su oyente.

-El otro se llama Yoochun, es algo sensible por lo que pude apreciar, pero parece el más normal…-

-No, pero el que se lleva las palmas es ese Changmin, ¡¡es más alto que yo!! , a pesar de ser menor, eso no es justo-puchero- …pero me dijo ¡¡¡Appa!!!-grito alarmado, mientras Heechul ya se partía de la risa en las escaleras.

-Es que te va el papel…-comento casualmente intentando recuperar el aliento, dándole un codazo.

-Él creyó que era un acosador o un fan, eso no lo entendí muy bien, pero después llego la mamá de Jaejoong y me abordo con muchas preguntas, ¿tú recuerdas a la señora?-

-Sip…-

-Pues es medio bipolar…-respondió descomponiendo un poco su expresión-…Y a eso súmale las 8 hermanas que tiene y los sobrinos…-murmuro con melodrama-Al final de cuentas acepte ir a comer con su familia y ¡¡¡me abrazaron como 50 personas!!!
-Debes sentirte violado o ya mínimo manoseado…-comento con seriedad el llamativo, sacando las carcajadas de Yunho.

-La verdad es que son una gran familia en muchos aspectos, realmente…Fue una muy grata experiencia, recuperaron la esperanza que se les estaba escapando…No pudimos haber hecho algo mejor Chul…-murmuro con una sonrisa aun con la melancolía bailando en sus facciones.

-En verdad, creo que tienes razón… ¡Oh sí! Ya tengo comprador para el apartamento ¿Vas a traer tu ropa para acá?-pregunto ansioso cambiando abruptamente de tema.
-Es lo más probable, de cualquier forma las cosas de los dos están aún aquí, así que mañana voy por ella…

-¿En verdad estas seguro de querer venderlo?...-

-Si…Anda ya quita esa cara te estás arrugando y a este paso vas a necesitar botox en un par de meses.-

-¡AHH! Estúpido-grito el colorido hombre dándole una patada.
-Por cierto ¿Llamo al periódico para colocar el anuncio?-


-¿Entonces para que me preguntaste?-

-Pues para que te enteraras da!!!!!-

-Candy más vale que cuando baje del baño aun haya pastel de fresa…-murmuro encaminándose hacia el segundo piso.

La pequeña y Yunho se miraron unos segundos y comenzaron a reír mientras se colocaba sus zapatos.

-¡¡Hee!! ¡¡Ahorita regresamos!!-Grito yunyun tomando a su sobrina de la mano.
-¡¡Papi te quiero no despiertes a los vecinos!!-secundo la pequeña cerrando la puerta tras sí, saliendo disparados hacia el auto rumbo a la pastelería más cercana, sin dejar que heechul contestara algo con coherencia.


**********


Varios días después…


-¡¡Kim Jaejoong!!¿Que se supone que significa todo esto…?-

-Buenos días umma, el desayuno está listo y busco trabajo.-respondió con simpleza mirando apenado todo el desorden de periódicos y revistas a su alrededor.

-¿Qué?-

-Si umma con eso de que a Taegoon le dio por ampliar mi periodo de recuperación…-murmuro anotando números como desquiciado en una libreta-…tardaré un mes más en asistir en forma a la Universidad y busco algo para cubrir los periodos libres a la semana…-

-Pero tienes que descansar…-

-Llevo muchos años sin hacer nada, me siento bien…-respondió mirándola con ternura.

Después de soltar un gran suspiro la dama asintió con una sonrisa conciliadora, sentándose a la mesa y sirviéndose café.

Jae amplio más su sonrisa al observar a su mamá realizar ese gesto, recogió su desorden y lanzo por ahí los periódicos, le regalo un sonoro beso y se sentó junto a ella tomando un pan y colocándole mantequilla.

-Te prometo que será un buen trabajo, Changminie me acompañara estos días…-El timbre sonó justo en ese momento-¡¡Ya llego!! Me voy ummita si no va a querer desayunar y no vamos a salir nunca de la casa…-se puso en pie tomo una pequeña mochila y salió disparado hacia la entrada con una sonrisa pícara en los labios, se despidió de su umma quien lo miro divertida y muy aliviada-¡¡Regresa temprano!!-

-¡Sí!-grito dando un sonoro portazo al salir de su casa, en verdad que su hijo había estado my activo últimamente, era extraño el cambio pero prefería verlo mil veces correr de un lado a otro que en una cama de hospital, alejo rápidamente esos pensamientos y siguió desayunando tranquilamente.


**********


-¡¡Por eso te dije que te cortaras el pelo!!-

-¡¡Changmin ya te dije que no es mi culpa!! , además eres tu el que se pone como histérico apenas se me quedan mirando más de la cuenta, según tu claro esta…-contesto jaejoong de forma tajante haciendo una mueca molesta.

-¡¡Entonces le hubieras dicho a junsu que te acompañara!!-murmuro caminando a su lado frotándose el rostro molesto, siempre había sido lo mismo todo el mundo terminaba convirtiéndose en un potencial acosador, si jae-umma era muy guapo y siempre lo había sido, pero uno nunca sabía cuándo es que los elogios podían convertirse en algo más, sin mencionar que apenas llegaban a las salas de espera todos se lo comían con la mirada, y a eso súmale que él jefe resultaba ser un asqueroso viejo pervertido que casi lo desnudaba con la mirada, o al menos eso paso en las ultimas 4 entrevistas de las que saco arrastrando a jaejoong después de medio patear a los supuestos hombres respetables.

Suspiro frustrado frotándose de nuevo la cabeza-¡¡hey jaejae!! No te enojes ¿sí?...-dijo picándole las mejillas que estaban infladas a causa de un puchero, -¡¡no!!-respondió tajante girando el rostro.

-¡¡Eres una madre desnaturalizada, tu hijo que tanto te quiere, y que solo se preocupa por ti!!- comenzó a decir de forma dramática elevando el tono de su voz.
-La juventud de ahora…-murmuro una adorable viejecita que pasaba junto a ellos con mucha paciencia.

-¡¡Changmin!!- reclamo dándole un fuerte manotazo en la espalda, frunciendo más las cejas.

-¡¡A este paso no conseguiré trabajo!!-

-ok, ok…-minie ignoro el reclamo. Y reanudaron su camino hasta la esquina para esperar el autobús-Por cierto, me encontré en un periódico un anuncio, buscan una persona que ayude en las tareas del hogar y también alguien que cuide a una niña de 8 años, espera deja lo busco…-metió la mano en sus pantalones.

-¿Y el sueldo es bueno, y el turno accesible?-indago curioso.

-¡Oh, eso!-dijo extendiéndole el periódico, que más parecía un cartel para fiesta que el anuncio de un trabajo, puesto que era colorido y muy llamativo, algo estrambótico además, y ocupaba una hoja completa del enorme periódico, aunque no decía más que “solicito niñera, para cuidar a candy, tiene 8 años…”

Jaejonng lo miró mal frunciendo el seño.

-Ya, ya no me mires así…-abordando el autobús.

-No pierdes nada con intentarlo, digo si ya fuimos con todos esos enfermos, que no puedas con una niña, por cierto yo me bajo en la siguiente esquina tengo que hacer un trabajo con kibum…-

-¡¡Pero changmin!!-

-Pero nada, además le dije a tu mamá que me aseguraría de que fuese un buen trabajo-termino con una mirada severa, de esas que a jae le daban miedo, porque había razones para asustarse.

-En estos momentos pienso que tú eres el hyung…-

-Es que mentalmente hablando es verdad ^_^-

-¡¡Changmin!!-

-¡¡Demasiado tarde nos vemos al rato!!- le dijo antes de bajar de un salto corriendo hacia la banqueta, despidiéndose con una sonrisa, mientras el revisaba la dirección del cartel, después de todo no perdía nada, con ir a ver.

-Este lugar es de dinero…-murmuro apenas bajo del camión que lo acercaba a la zona, a la que sin auto ingresabas caminando, enormes casas con acabados extranjeros estaban a su alrededor, desde donde se perfilaban varios y costosos automóviles, al pasar por el garage del numero 237 un lindo perrito brinco desde el otro lado de la puerta, y se detuvo a acariciarlo un momento, el animalito comenzó a mover la colita alegre y se encamino nuevamente su destino era la 240, tres casas más aunque con esa extensión parecía una cuadra entera.

Unas mujeres que no había visto pasaron a su lado cuando estaba enfrente del 240, mirándolo son superioridad de arriba abajo, incomodándole en demasía.

-Hum, otro pobretón cualquiera se cree con el derecho de pisar esta zona…-murmuro una anciana.

-¡¡hah!! Pero mira en donde se detuvo, si no es de extrañar que venga a ver a “ese” y al engendrito…-murmuro su acompañante.

Jaejoong las observo con frialdad y seriedad, obligándolas a acelerar el paso, sin dejar de mirarlas con odio ni un instante y justo cuando iban a terminar su recorrido la puerta de la casa se abrió abruptamente, de la cual salió una chica delgada con un tono de cabello llamativo pavoneándose de forma linda, arrancándole a jae una sonrisa.

-¡¡Hayyyyyyyyyyyy arpías venenosas!! , ¡¡Vayan a fastidiar a alguien más!!-Grito la chica haciendo mucho ruido.

-¡¡Pero un día de estos Kim Heechul!!-Grito la mujer más grande.

-¡¡Cuando su marido deje de acosarme!!-le saco la lengua e hizo un raro movimiento con su cabeza, alejando un mechón naranja de su rostro.

Jaejoong no se contuvo y comenzó a reír con fuerza, esa señora era parecida a una de sus hermanas.

-Qué bueno que no dejaste que te intimidaran, ¿estás perdido?-pregunto abruptamente hacia Jaejoong quien le sonrió e hizo una leve reverencia, por alguna razón la expresión molesta del chico se le hizo familiar, además esas brujas no eran felices si no discutían con él al menos una vez al día.

-No, disculpe señora, vengo a ver el trabajo de niñera, mire…-dijo mostrándole la hoja del periódico.

-No soy señora…-

-Uhm perdone señorita…-

-Lo que quiero decir es que no soy niña….-

-¡¡oh!! Lo siento-dijo con los ojos abiertos de la impresión, avergonzándose cuando heechul lo vio de forma severa.

-jajajajajajajaajajjaaj…que torpe que eres…-le dijo chul riéndose de forma repentina.
-Si no estuviera acostumbrado también te habría dicho niña *W*pero ¿qué crees? a Candy le vas a encantar ¡¡¡¡¡TE PARECES A BLANCA NIEVES!!!!!-Grito emocionado, tomándolo de la mano metiéndose con él a su casa.

-¡¡¡¡¡¡CANDYYY!!!!!- Grito con fuerza el estrambótico, mientras una pequeña bajaba corriendo con un bonito vestido azul y un peinado muy fashion, de oscuro cabello y adorable sonrisa.

-¡¡Papi!!-grito la peque abalanzándose con fuerza sobre chul.

- Candy, Mira, mira *W* -

-kyaaaaaaaaaaa, que bonita oni!!!!!!!!!-

-¿tu vas a cuidarme *W*?-indago la peque abalanzándose ahora hacia el pelinegro quien no podía dejar de sonreír.

-Pero no soy oni soy oppa….-murmuro viendo de reojo a Heechul, quien sonreía jactanciosamente, como en venganza.

-*O* ¡¡omo!! Eres raro como mi papi kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Un chico lindo *W*-

-Espera a que mi tío te conozca, ¿quieres ver mi colección de cuentos?-

-Oh… Espera, yo vengo a ver un trabajo no puedo ir…-

-Papi contrátalo*W*-

-Claro mi vida.

-Listo vamos a jugar *O*- y la Adorable princesa de Chul jalo a jaejoong hasta una habitación contigua a la sala, seguida de heechul, mientras el cerebro de Jae era todo un lío lleno de confusión.

-¡¡Esta es la sala de juegos!! , ¡¡Aquí hay un wiii y también karaoke!! ¡¡ Y en esta repisa están todos mis cuentos!! Y ¡¡también hay manga y allí están todos los posters de las princesas!! …-decía la peque moviéndolo de un lado para otro sin dejar que viera algo con detenimiento. Y Heechul observaba sonriente la escena, después de todas las personas que fueron a pedir el empleo él era el más normal, y tenía un lindo cabello, además a su bebe le gustaba y eso era lo importante.

-Y ese es mi osito de peluche, mi tío me lo dio en mi cumpleaños el año pasado…-señalo un muñeco de casi metro y medio en una esquina de la habitación, que estaba pintada de un cálido rosado, con decoraciones y siluetas en blanco.

-Espera, espera tengo un regalo para ti…-y corrió hasta el otro lado de la habitación jalo una especie de cubo y se subió a él para alcanzar un muñequito de una repisa.

-¡¡Toma es un gatito a mi tía le gustaba!!-

-¡¡Espera creo que tengo más gatitos!!- corriendo de nueva cuenta se subió a otro de los cubos multicolores, que ahora que observaba estaban por toda la habitación, que era como 4 veces más grande que la suya, y saco un enorme libro de calcomanías, corrió de nuevo y se lo dio, después volvió a desaparecer ahora por unas escaleras que no había notado y llevaban al segundo piso de la casa.

-¡¡Toma toma es un gorrito con orejitas!!- volvió a gritar bajando con velocidad de las escaleras abalanzándose sobre él, quien la abrazo con cariño y esa sonrisa adorable en el rostro.

-¡¡Póntelo!!-le dijo mientras ella se lo colocaba con algo de torpeza.

-*O* ¡¡Hay que bonito!! ¡¡Espera!!-

-¡No! Basta Candy vas a marearlo y saldrá huyendo, además tienes que comer algo-interrumpió Chul antes de que la peque le quisiera regalar todas sus cosas, que por cierto no eran pocas.

-Pero papi ya no quiero comer sopa instantánea ni ensaladas…-haciendo un puchero trepándose a la espalda del pelinegro.

-Pero yo no sé hacer otra cosa-

-si no le molesta, yo sé cocinar…-hablo por fin jae atrayendo la atención de padre e hija, después de recuperarse del mareo.

-¡¡Hay eres un estuche de monerías!!- le dijo pellizcándole los cachetes, si definitivamente se parecía a una de sus hermanas.

-Candy entonces escoge más regalos para él, y ahorita te llamamos a comer, aun tengo que entrevistarlo…-

-¡¡Si papi!!-grito de forma ruidosa bajándose de oppa volviendo a perderse por las escaleras, mientras chul le hacía un gesto con la mano para que saliera, dirigiéndolo a la cocina después de dejar el libro y el gatito sobre una repisa en la habitación de la menor.

-Lo lamento mucho Candy es bastante hiperactiva, me pregunto a quien se lo heredo…- murmuro con sarcasmo para sí.

-No se preocupe imagínese 10 niños como ella…- dijo Jae con una sonrisa, abriendo la boca maravillado cuando entraron a la cocina.

-¡Hey! si yo apenas puedo con mi remolino, no me imagino otros 9 engendritos como ella…-hablo claro y fuerte, riéndose de su propia broma y de la cara de “WOW” que traía el pelinegro bonito.

Jaejoong estaba anonadado, lo feliz que él sería con una cocina de ese tamaño y tan bien equipada, para empezar con el enorme comedor para 12 personas, una estufa eléctrica color beige, muebles de madera e incluso la puerta del refrigerador era de ese material, que iba a juego con el resto de enormes alacenas y el pulcrísimo mesón de mármol blanco, en el que había varias tablas, cuchillos y unos cuantos refractarios, sin mencionar la variedad de sartenes que colgaban del techo, por lo cual pudo observar el enorme tubo metálico que atravesaba la cocina, que no era más que la ventila.

-Puedes empezar y a todo esto ¿cuál es tu nombre?-

-Kim Jaejoong- respondió saliendo de su nube de colores , sacándose la mochila, arremangándose el suéter que le cubría la mitad de las manos y poniéndose un curioso mandil rosado con estampados de osos y florecitas, para después lavarse muy bien las manos. El nombre se le hizo familiar a heechul pero lo ignoro rotundamente.

-Yo soy Kim Heechu, ¿Cuántos años tienes y que es lo que estudias?—indago curioso yendo directo al grano, con un tono mando que por lo que pareciera solo hizo reír al menor.

-21 y estoy en el quinto semestre de psicología-respondió comenzando a hurgar en el refrigerador, sacando verduras y pescado.

-¿Y tienes experiencia?...-

-mmm….tengo 8 hermanas y 10 sobrinos que oscilan entre los 5 y 12 años, aunque hay más grandes, no era broma la pregunta anterior…-respondió riendo suavemente retomando su tarea de sacar cosas del refrigerador, abriendo y cerrando alacenas buscando una olla grande que al final encontró y coloco sobre la estufa.

-Muy bien entonces una última pregunta y el trabajo es tuyo, ¿te dejarías teñir el cabello de rubio?-pregunto ilusionado, logrando que ambos se botaran de la risa segundos después como si se conocieran de toda la vida.

-Supongo…-respondió aún riendo tapándose la cara avergonzado.

-¡Muy Bien felicidades! estas contratado, puedes empezar mañana mismo-
-jejeje, gracias ¿y sobre los horarios?-

Oh eso, en estos momentos mi cuñado y yo necesitamos volver al trabajo y Candy necesita que la cuiden de 9 de la mañana a 4 de la tarde durante las próximas 2 semanas, cuando entre a la escuela solo será de 3 a 6 de la tarde, en lo que llega un familiar de Japón y después de eso reacomodaremos tus horarios, ¿Te parece bien?-Jae asintió bastante concentrado vaciando las verduras en la olla poniéndolas a hervir.

-Sabes, es realmente bueno que sepas cocinar, como lo abras notado ya estamos hartos de la comida instantánea, además lo que haces luce más comestible que lo que intentamos hacer mi cuñado y yo anoche mira…-dijo apuntándole una olla tiznada que estaba en el fregadero como con una piedra fundida en el fondo.

Jaejoong solo se río nervioso sería un buen lío limpiar eso- Entonces mañana mismo estoy aquí a primera hora…-

-¡Yay!, que bueno entonces te quedas en tu casa iré a preservar mi belleza, no puedo llegar así al trabajo mañana, nos avisas para comer, por cierto mí cuñado no tarda, bye bye…-

-Me siento tan en confianza…hnm… ¡al menos ya tengo trabajo!…-murmuro para sí brincando emocionado de aquí para allá, para así terminar el estofado que estaba en proceso y hacer una ensalada de fruta con helado para la peque, comenzando a tararear una pegajosa canción de moda…


**********


Metió la llave a la cerradura y abrió la puerta dificultosamente por el montón de bolsas y cajas que traía en las manos y le obstaculizaba la visión, menuda broma “recoge unas cuantas cajas de la tienda Yunie…” sí como no, conociendo a Chul y a su sobrina era de esperarse que compraran toda la tienda, pero él tenía la culpa por ser tan buena persona.

Dejo las cosas en el piso después de cerrar la puerta encaminándose a la cocina por inercia, porque además olía rico y eso era raro con Chul en ella. Abrió los ojos incrédulo la mesa estaba puesta para 4 y un nudo se le atoro en la garganta al ver el menudo cuerpo de su cuñado vaciar un poco de helado sobre unas cuantas copas, camino nostálgico hacia él, era un sentimiento tan real, cálido y familiar el que lo embargaba, parecía como si Kyung Hee siguiera con ellos.

-Hola… ¿Qué cocinas…?-murmuro abrazando a jae por la cintura dándole un beso en la mejilla sorprendiéndose en lo delgadito y suavecito al tacto que resultaba su hermano de mentiras, además olía a fresas usualmente Heechul apestaba a kiwi y ¡¡OH DIOS MIO!! Tampoco tenía el cabello negro actualmente y ni pensar en usar un gato tan infantil en la cabeza, aunque de hecho esa persona lo fuera, ¿quién era el desconocido?

Jae giró su cabeza como autómata con un suave tono rosado en el rostro, antes de que su seño se frunciera y sus labios se torcierán.

-¡¡¡¡PERVERTIDO!!!!-Grito dándole en la cabeza con la cuchara del helado, aventándole un trapo en la cabeza que le cubrío la cara y lo hizo retrocederun poco, mientras era empujado con fuerza por el pasillo del comedor por un furioso Jaejoong.
-Espera lo siento…-decía yun intentando quitarse el trapo de la cara, jae simplemente lo ignoro intentando sacarlo de la cocina, empujándolo sobre el mesón ddonde se ponían los trastes limpios.

-¡Jaejoong! ¡JAEJOONG! ¡¡ESPE…AH!!-antes de terminar su frase se fue de bruces al suelo al tropezarse con la pata de la mesa, quitándose al fin el trapo de la cara, golpeando uno de los muebles donde reposaban varios sartenes, solo para verlos caer sobre su cabeza, produciendo después un estruendoso sonido al chocar contra el piso.

-¿Yunho shii?-pregunto jae con incredulidad, mirando al moreno sobarse la cabeza en el piso.

-Ese mismo…-murmuro dolorido abriendo nada más un ojo.

-hayyyyy ¿Está bien?-pregunto mordiéndose los dedos acuclillándose a su altura.
-No, me duele la cabeza, pero más importante aún ¿qué haces aquí?-pregunto elevando el tono de su voz, sujetándose la cabeza con fuerza.-Desde mañana trabajo aquí…mirándolo curioso, mientras estiraba una de sus manos para tocarle la cabeza presionando algo bruscamente buscando un chichón.

-¡Auch!-

-No es nada grave Yunho shíi puede levantarse-le dijo extendiéndole una mano.
-¿Qué paso?-pregunto Candy quien iba entrando a la cocina mirando curiosa a su tío y a Jae.

-¡QUE OCURRE!-LLEGO Heechul gritando y espantando a su hija.

-Heechul no grites no es nada grave, solo me tropecé y me caí, porque Jaejoong me espanto y me lanzo un trapo mugroso a la cara…-murmuro viéndolo de reojo haciendo un puchero melodramático hacia chul, mientras jae solo entornaba los ojos dándole un golpe a Yun en el hombro con los labios fruncidos.

-¡Auch!- se quejo

-Eso fue por asustarme…-otro golpe.

-¡¡AUCH!!-

-Eso por besarme…-un golpe más.

-¡¡¡AUCH!!! ¡YA!-

-Y eso por tirar las ollas…-Candy solo ahogo una risita picara tapándose la boca cruzando sus piecitos de forma distraída.

-Yunin no sabía que tu era de “esos…”-El moreno dejo de manotear con Jaejoong para ver a Hee con incredulidad, mientras el mantenía los brazos cruzados la boca torcida en una mueca y la ceja levantada.

-¿Cómo que de esos? Lo que paso es perfectamente justificable, pensé que el eras ¡¡tú!!-3 miradas incrédulas se posaron en el antes de que candy estallara en sonoras carcajadas riéndose de su tío dando infantiles saltitos.

-Yun no quisiera insultar tus habilidades perceptivas, pero que idiota me confundiría con el tengo el cabello naranja por dios, además nunca usaría un gato en la cabeza, sin ofender Jaecito…-

-No hay problema…-respondió el aludido.

A esas alturas la peque estaba recargada sobre una de las través de la cocina, los adultos resultaban tan divertidos, pero esos tres sí que eran un caso.

-¿Y a todo esto de donde se conocen?-indadgo Chullie, la rídicula pelea se detuvo y el ambiente se volvió un poco tenso.

-Candy vamos a buscar tus zapatos para que te laves las manos y nos sentemos a comer…-le indico jae tomándola de la mano, mientras candy asentía y salían de la cocina.

Yunho comenzó a recoger y acomodar las ollas que había tirado.
-El es Kim Jaejoong Chul, él tiene el corazón de Kyung Hee…-

La noticia fue como un shock para Hee quien se recargo en la pared más cercana, frotándose el rostro incrédulo.

-Tal vez sea una especie de señal, sin mencionar que Mi hee parece amarlo…-le dijo Yunho intentando sonreír un poco.

-Tal vez tengas razón- murmuro Heechul abrazándose al moreno.



-Voy al baño, casi me hago piz-comento la peque corriendo al baño, dejando al pelinegro con una sonrisa avergonzada, mirando preocupado la puerta de la cocina “Todavía ni me contratan y ya de seguro me corren…” pensó nervioso mirando a Candy acercarse a él para jalarlo de la mano conduciéndolo a la cocina.

Entraron sin hacer ruido, Heechul estaba sentado con un vaso de agua en las manos y apenas vio a Jaejoong entrar unas cuantas lágrimas se deslizaron por sus mejillas, siendo abrazado con rapidez por candy quien le acarició el rostro con ternura.
-¿Qué pasa papi?-pregunto con ternura la peque.

-No es nada corazón es solo que…recuerdas que te dije que tu tía compartía los sentimientos con una persona…aunque ella ya estuviera en el cielo con tu mamá…-
La peque asintió limpiándole las mejillas con torpeza.

-Pues resulta que Jae es esa persona…-murmuro Heechul ahora sonriendo.

-Pero eso es bueno y ¿verdad que ya no vas a llorar?, porque yo quiero que él me cuide y si comparte los sentimientos de mi tía eso quiere decir que ya nos quiere verdad y que vamos a jugar, y a ser felices y el nos cocinará cosas ricas y…-la peque se abrazo a Heechul sonriendo levemente aunque comenzaba a sollozar quedito.

Jaejoong tenía una horrorosa opresión que le subía del estomago a la garganta y estaba haciendo un esfuerzo sobre humano por no llorar, aunque cuando Yunho se le acerco palmeándole los hombros con suavidad estas se desbordaron sin poder evitarlo, limpiándoselas con rapidez y torpeza componiendo una brillante sonrisa para Yunho.

-¡Muy bien señores y señorita!, hay que comer antes de que se enfríe la comida-

-¡¡Ah!! ¡¡Me has dicho viejo!!-Grito el peli naranja limpiándose el rostro.

-Acostúmbrate le encanta hacer sentir viejos a las personas…-Le dijo Yunho con una sonrisa tomando una cuchara y revolviendo sin cuidado la sopa que había hecho Jaejoong.

-¡¡Ahhh!! mi hermosa sopa-Grito Jaejoong ahora.

-¿Acaso eres ciego?, pero para que pregunto si ya lo demostraste, ahora esto no sirve parece comida para perro, inservible, no se puede com…-

-¡¡ESTA RIQUISIMO!!-LO INTERRUMPIO Yunho dándole de comer a candy en la boca.
-Appa sabe bueno *W*- Jae tenia las cejas tan juntas y los labios tan comprimidos que parecía iba a horcarlos en cualquier momento.

-Pareces una mamá gruñona siéntate bien Candy para que nos de de comer…-

-Sipi , anda Jae ¿Sí?-El pelinegro largo una linda sonrisa comenzando a servir, mientras todos se limpiaban los rostros húmedos. Poniendo una seria expresión cuando le paso un plato a Yun quien tenía una sonrisa tonta en los labios, al fin comida decente.

-Jae una pregunta, ¿Sí mi tío te besa es porque son novios?-

Chul estallo en fortísimas carcajadas atragantándose con el arroz, al ver a los aludidos sonrojarse.

-Ehm…Candy a los amigos que quieres mucho también los besas en la mejilla…-
-Ohm…Aún así se ven bonitos juntos…-Heechul se rió como hiena comenzando a tomar agua muy quitado de la pena, mientras los otros 2 comenzaban a comer en silencio, ¿por qué todo el mundo quería emparejarlos?

La comida paso tranquilamente y cuando terminaron Yunho y Jaejoong se vieron arrastrados por Candy a la sala de juegos, donde los hizo jugar con ella, siendo Yunho el primero en rendirse dejando a Jae a merced de su hiperactiva sobrina…
-Candy creo que ya es hora de que me valla…-dijo jaejoong jadeante, desparramado en un tapete de baile con la peque encima de él.

-Ok yo te acompaño pero primero voy al baño…-

-Bien te espero en la sala, menciono poniéndose en pie apagando la tele y la consola, preguntándose como diablos soporto 3 horas de brincoteo extenuante.
-Permiso…-murmuro antes de entrar a la sala donde Yunho y Heechul revisaban unos cuantos papeles.

-Buenas ¿ya se cansaron?-indago Yunin quitándose los lentes.

-Sí, lo dice quien salió huyendo…-murmuro en voz baja buscando sus cosas con la mirada- pero ya es hora de irme…-

-Yo te llevo o si no tú umma se pondrá mal…-

-Gracias, Candy está en el baño ahorita que me despida de ella podemos irnos…-

-Heechul ah gracias, le parece si estoy aquí a las 8:30 de la mañana.-

-¿He?…ah sí, muchas gracias por la comida, mañana checamos lo del sueldo vayan con cuidado…-murmuro apenas para perderse otra vez en esos papeles que al parecer lo tenía consternado.

-Es raro ¿no?, a simple vista no parece alguien muy responsable ¿verdad?-el pelinegro sonrió avergonzado, sacándole una sonrisa comprensiva a Yunho dirigiéndose al vestíbulo donde se puso su mochila.

-¡Candy!-

-¡Voy!-

Yunho buscaba las llaves mientras Jaejoong observaba curioso un diminuto portarretratos con unos bonitos cristales incrustados en el marco, picoteando uno de ellos varias veces hasta que lo rompió llamando la atención del moreno quien se estaba acomodando el saco y quien le dirigió una mirada acusadora, obligando a Jaejoong a sonreír angelicalmente y que para suerte suya candy venía bien abrigada arrastrando una enorme mochila con sus pequeñas manitas.

-¿Qué tanto traes ahí?-

-Regalos mi papi…uh…hay…me dijo que escogiera algunos para Jae-susurro la peque sonriendo distraídamente.

-¿Pero no crees que son demasiados?-

-De hecho es solo la mitad de los que escogí…-

-Pues escoge al menos 2 si no quieres quedarte…-

-Yunbear no me digas que hacer…-le reprocho con un puchero.

-Si no lo hago yo ¿Quién?-

-Ya tengo un papi-Grito frunciendo las cejitas.

-Yo estoy fuera de servicio dile a joongie que te adopte-Grito desde la sala sin dejar de releer esos contratos, mientras el aludido dejaba de revisar curioso la mochila de Candy poniéndose en pie quedándose solo con el gatito de felpa negro, obteniendo una intensa y brillante mirada de Tío y sobrina.

-No te preocupes Candy el gatito está bien…-besando sus mejillas cálidamente.

-Está bien solo porque eres más divertido que mi tío…Ni aguanta nada…-

-Candy no debes ser grosera con tu tío-le dijo Jae serio mientras la peque dejaba de sonreír y la sonrisa de Yunho se hacía más grande.

-Los ancianos se merecen tu respeto…-inquirió haciendo reír a Candy y Heechul quien después se hizo el desentendido.

-Pues ni que estuvieras tan jovencito…-murmuro molesto, haciendo que de nuevo 3 miradas incrédulas se posaran sobre el haciéndolo bajar los brazos en expresión derrotada.

-Bien Candy vámonos ya…-murmuro abriendo la puerta por donde salió Jae y su sobrina.

-No nos tardamos…-

-Ok…-contesto Heechul.

-¿Tío te parece si llevamos a Jae por un pastel?-

-¿Ya no soy un anciano?-

-nope…-y la puerta se cerró tras el suspiro cansado de Yun y la sonrisa cómplice de Jaejoong.

Heechul solo pudo reír mirando con cariño la foto de su pequeña familia, Kyung Hee no los había dejado solos y eso era tan perfecto que no estaba dispuesto a permitir que dañaran a sus seres queridos de nuevo…




martes, 6 de julio de 2010

Capítulo 1 El prohibido placer de amarte.



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Capítulo uno: Primer día, primera hora.


-¡Pero por dios Jaejoong! porque siempre todo es tan complicado, no les basta con que incluso los Supervisores y secretarios de educación me recomienden…-

-Pues al parecer no, además recuerda que las políticas de la escuela siempre han sido muy rígidas, o ya se te olvido ¿cuándo estudiamos ahí?-

-Además porque estas tan molesto Changmin no ¿estás feliz de que los 5 volvemos a estar juntos?-

El aludido levanto una ceja cruzando los brazos.

-¿Quieres la verdad o la mentira?-

-¿La mentira…?-dubitativo dio a conocer su elección.

-No me pudo pasar algo mejor en la vida…-respondió sarcásticamente, soltando una carcajada después de recibir una amenazadora mirada de Jaejoong.

-Eso no tiene nada que ver Jae, la verdad es que me va a costar trabajo adaptarme a la normatividad de la escuela, llevo 2 años y medio trabajando en una preparatoria privada, y las reglas de una pública distan mucho a lo que yo estoy acostumbrado…-abrió la puerta de la sala de profesores, ingresando después de que Jae lo hiciera.

-Buenos Días- dijeron haciéndole una reverencia a las profesoras que ya estaban en el lugar, quienes correspondieron el gesto, comenzando a cuchichear sobre el nuevo profesor de historia amigo del Apuesto Jaejoong.

-Pero ya te acostumbrarás, además es muy agradable, sin mencionar que hemos estado en las mismas escuelas desde primaria, aunque ahora vengamos en plan profesor Sádico-haciendo una mueca tomando un bolígrafo de forma “amenazante”.

-Por cierto se que ya te lo había mencionado-continuo jae-pero cada aula tiene asignado un alumno que se encarga de mantenerla en buenas condiciones y además es un apoyo para el profesor, sin mencionar que también es su oficina- le dijo rebuscando en los cajones del escritorio.

-Es a eso a lo que me refería, solo significa trabajo extra para mí-se froto la frente frustrado, recibiendo las listas y los horarios que Jae le entregaba, por suerte solo sería un año y medio, después de eso podría volverse un docente en la más prestigiosa y reconocida escuela de Seúl.

-Ya sabía que dirías algo así, por eso te voy a evitar la molestia de elegir uno, te voy a ceder al chico que me ayuda, es responsable, inteligente y serio, vas a adorarlo *O*-

-¿Estás olvidando con quien hablas?-

-Aish, con el amargado profesor que enseña historia, una materia inútil en mi opinión- Murmuro viendo de reojo a esas indiscretas profesoras que no dejaban de repasarle a su Chang.

-mmm… ¿Y yunho?-pregunto acomodándose sobre el escritorio viendo por la ventana como es que ingresaban unos cuantos alumnos a la escuela.

-Está en el estacionamiento revisando que Yong este cómodo, igual va a estar encima de nosotros como en 2 horas…-murmuro sonriendo maternalmente, Jaejoong siempre sería igual y más si se trataba de su bebe.

-Y hablando del rey de Roma…-dijo Jae sonriendo al ver entrar a Yunho platicando muy amenamente con un estudiante que obviamente Changmin no reconoció pero era alto y pelinegro el uniforme le quedaba bien y al parecer a Yunho le agradaba.
-¡Buenos Días!-dijeron al unisonó yunho y el chico, mientras el último hacía una reverencia hacia las maestras, hacia jae y hacia él sonriendo con cordialidad y curiosidad cuando se le quedo mirando.

-Hola Boo lo encontré a fuera de la sala, ¿por qué no lo hiciste pasar antes?-indago el moreno acercándose al pelinegro dándole un tierno besito en los labios.
Changmin entorno los ojos cruzando los brazos, las maestras rieron pícaramente y ese chico se puso colorado escondiendo su rostro tras un folder que traía en las manos, dejando escuchar una leve risita avergonzada.

Las risas de las profesoras se hicieron más audibles cuando pasaron cerca de ellos para retirarse.

-Minho corazón siempre tan lindo…-murmuro una de ellas pellizcándole una mejilla, mientras la otra profesora que lucía un poco más joven le daba dos sonoros besos en las mejillas revolviéndole el cabello antes de salir, dejándolo más rojo y avergonzado que antes.

-Oh Minho lo siento no sabía que estabas afuera…-le dijo jae sonriendo.

-hn… no hay problema profesor, es solo que quería evitar lo anterior…-murmuro aplastándose las mejillas quitándose el lápiz labial de la profesora.

-jejejeje… es que es inevitable eres avergonzable…-murmuro boo acercándose a él limpiándole las mejillas con un pañuelo, sonriéndole satisfecho cuando termino y girándose a ver a Yunho que lo miraba embelesado.

-¿Y cómo esta mi niño, súper appa?-le dijo al bear picándole el pecho posándose a su lado.

-Bien, pero igual no va a durar mucho tiempo dormido- suspiro resignado con una brillante sonrisa en los labios. Para entonces Changmin carraspeo haciéndose notar después de observar la rosada atmosfera alrededor de esas tres personas.

-¡Oh! Minie!!-Grito alegre Yunho dándole un abrazo muy a lo macho, reparando en su presencia.

-Si…hola…después de media hora…-dijo con sarcasmo dejándose abrazar correspondiendo el gesto bajo la emocionada mirada de jae y la curiosa de ese chico, al parecer era alguien bastante apreciado.

-Bueno ya Yun suéltalo, que los tengo que presentar-

-Hay boo pero hace como 1 semana que no lo vemos…-

-Yunho creo que el ser appa más la edad te está pasando factura…-le dijo el Chang con seriedad, ganándose dos miradas reprobatorias, sacándole una carcajada torpe y ruidosa al chico, quien se sonrojo después de que el Yunjae volteara a mirarlo con reprobación y falsa molestia.

-OK, pues el niño burloncito es Minho y él es quien te va a ayudar, como ya te dije es muy listo y más te vale tratarlo bien ¿captas?-dijo boo en tono mandón.
-Dile que sí a no ser que quieras pelear con toda la sala de maestros…-le susurro Yunho en complicidad.

-Ok, juró por las arrugas que aún no te salen que lo hare lo mejor que pueda.-Dijo con expresión aburrida haciendo reír de nuevo a Minho a quien miro de soslayo con una sonrisa infantil, recibiendo un manotazo de Jaejoong.

-Es un placer, Choi Minho, curso tercer semestre y estoy en el grupo 3…-murmuro el chico haciendo una reverencia y extendiendo su mano hacia Chang, quien la tomo con cuidado-Shim Changmin, un gusto…-respondió ampliando la sonrisa de su rostro.
-Pues bien ya se conocen, Minie esta semana puedes aprovecharla para acomodarte, toda la escuela está preparándose para la fiesta de primavera, y estamos trabajando con nuestros grupos, así que Minho si nos haces el favor de mostrarle su aula nosotros nos retiramos que ya va siendo hora de empezar las clases…-

-Nos vemos Changmin tal vez Yoochun y Junsu pasaran a verte más al rato su hora de entrada es más tarde.-dijo yunin encaminándose a la puerta revolviéndole el cabello a Minho.

-Cualquier cosa estamos en el salón 3 y 7 respectivamente, bye Minho-murmuro Jae dándole un beso en la mejilla.

-Ah hyung espera aquí están los trabajos que pediste- le dijo pasándole el folder antes de que salieran.

-Gracias-suspiro sonriendo, saliendo casi arrastrando a Yunho tras él.
Changmin simplemente los observo incrédulo siempre habían sido así, que le hizo pensar que habrían cambiado un poco.

-Bien profesor entonces sígame, la primer hora es Educación Física y el profesor Yunho me dio permiso de saltármela para que le ayudará- dijo sacando a Chang de su mutismo, viendo a Minho quien lo esperaba en la puerta con una sonrisa en los labios.

-Está Bien, gracias.-Dijo caminando hacia él, mientras Minho hablaba y hablaba sobre donde estaba todo en la escuela, definitivamente tenía que retractarse ese niño era simpático y bastante hábil, además se reía cuando se burlaba de sus hyungs y eso era mucho más de lo que esperaba, usualmente cualquier mocoso a esa edad era tonto e irresponsable, sin mencionar que los de su anterior escuela se creían el centro del universo y solo eran dolores de cabeza.

-Y este pasillo lo lleva a la piscina y justo aún lado está el salón de historia, el profesor Lee era bastante anticuado en cuanto a métodos de enseñanza, y usted podrá notarlo en como luce el salón, incluso nos hacía representar los hechos históricos más importantes, decía que no hay mejor forma de aprender que volver a vivir, pero aún así era bastante divertido, que lastima que se jubilará, pero no se preocupe profesor se va a hacer de muchas fans más aún por ser un buen amigo de los profesores Jung y Kim…-murmuro mientras intentaba abrir la puerta del salón.

-Este le importaría…-dijo Minho haciéndose aún lado mientras Chang solo pateaba una esquina de la puerta y giraba el pomo abriéndola.

-Gracias-respondió con una sonrisa simple.

-Y pues básicamente eso es todo ¿alguna duda?-Pregunto Minho poniéndose serio de repente, para después reírse estruendosamente de la cara cero amable que puso Changmin.

-Eres raro ¿Sabes?-

-Ehm supongo ya que no puedo ser diferente…-

-Pues qué bueno porque vamos a trabajar juntos por lo que resta del semestre y tal vez el siguiente-respondió golpeándole la cabeza con las hojas que traía en las manos, mientras entraba al salón que por cierto era más grande de lo que espero, no pudiendo ignorar ese fuertísimo hedor a amoníaco y colonia de madera.

-¿Qué rayos huele así?-

-El perfume del profesor Lee y alguno que otro desinfectante-

-Yunho y Jaejoong hyung dijeron que tal vez le gustaría el rustico ambiente porque usted era como un anciano, la verdad fue un alivio ver que no era un anciano y aparte de todo es gracioso y simpático-murmuro Minho dedicándole otra sonrisa adorable, acercándose a las ventanas para abrir las persianas y así dejar ver el bonito paisaje que se perfilaba en el horizonte.

-Su primer clase es la siguiente hora con mi grupo, he de decir que eran bastante poco accesibles con el profesor Lee, aún no entiendo porque, cuando participábamos nos regalaba caramelos de cajeta y las anécdotas de su juventud eran interesantes, una vez nos conto que cuando vivía cerca del mar encontró un cangrejo enorme que casi le arranca un dedo-dijo acercándose y mostrándole el dedo pequeño de su mano.

-Este, para ser precisos, ¿Usted cree que eso sea posible?-Chang solo arqueo una ceja confundido.

-No te vayas a ofender pero esta conversación es un tanto irreverente.- Minho solo se le quedo mirando alejando su dedo del rostro de Chang, para después bajar el rostro avergonzado.

-Lo siento, cuando me pongo nervioso suelo tener una especie de vomito verbal, y eso es porque todos los profesores han estado hablando de lo genial que es el nuevo profesor y yo no esperaba que me fuese a tocar a mi ayudarlo y pues eso que es emocionante y creo que usted es admirable…-termino de hablar muy rápido y muy bajito.

-Ok, no te preocupes ya descifrare las facetas de tu carácter y personalidad, solo relájate…-murmuro Chang con una gran sonrisa en los labios, ese último comentario le dio en el ego.

-Por cierto no es posible que un cangrejo casi le haya arrancado un dedo, pero las tortugas Caimán si pueden hacerlo…-murmuro como si nada mirando de soslayo la leve sonrisita que se formaba en los labios de Minho.

-Ahora anda ayúdame a abrir las ventanas ese extraño olor está comenzando a marearme…-le dijo al aludido quien solo se giro sonriendo, ahora evitaría hablar más de la cuenta no vaya a ser cierto que un día lo muerda como dijo el profesor Park, más sin en cambio estaba metido en un buen problema...


Continuara…



lunes, 5 de julio de 2010

Minho Concierto de Apertura [01-07-10]


Mas fotitos de su Nueva Imagen *O*
Quiero que mi cabello se vea así !!!!!!!!!!


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fuentes: rainbow star +humming + Beautiful Days + keyandu
creditos: MINHOney
RESUBIDO POR: CMH LOVE

Nuevo Look de Minho en festival Nacional [29-06-10]




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La cara Random de mi coso LOL

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Waaaaaaaaa esta tan tan asdfhfklgorkjghjkh *O*
precioso hermoso ese color le va y affffff!!!! me encanta Minho I loviu!!!!!!


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fuente: mrminho+lady+beautifuldays+humming
creditos: shakizi
RESUBIDO POR: CMH LOVE

viernes, 2 de julio de 2010

Beso Carmesí.





Foto de una puesta de sol carmesí.
Japón/isla de kyushi

Titulo: Beso Carmesí.
Autora: S.Tsuki

Clasificación: PG-17
Parejas: Changminho.

Género: Romance.
Sumario: ----------
ADVERTENCIA: Pues nada más hay lemon pero de ahí en fuera nop, nada ^W^.
Extensión: Three Shot. (tal véz ^^)

Aclaraciones:
°Lo que está entre circulitos son las conversaciones mentales°


*~*~*~*~*~*~*~*~*



-Por favor, le aseguro que nadie lo sabrá, solo sea amable conmigo…-murmuro una joven de abundante cabellera rojiza, cerrando los ojos acercándose con timidez al Joven frente a ella, quien con delicadeza propia de su título actual, aspiraba el aroma de la chica quien mantenía el cuello levemente inclinado y el rostro sonrojado, deposito una sutil y fría caricia sobre la zona, que provoco un escalofrío en la mujercita.

-…tranquila señorita…-un suave murmullo aterciopelado, la tibieza del aliento chocando contra el lóbulo… haciéndola temblar…apartando el cabello con una intrínseca caricia…

La puerta se abrió de forma brusca y repentina, las pupilas se dilataron y los colmillos propios de un depredador atravesaron la piel clavándose en la yugular, la chica solo ahogo un grito sorprendido, gimiendo quedamente después, recargándose de forma brusca sobre un mesón de caoba tirando un finísimo florero, que se estrello de forma ruidosa contra el piso…

La calidez del elixir se deslizo por su garganta, sin dejar de succionar ni un segundo, hasta casi sentir la vida de la muchacha escapársele entre las manos...Se separo lentamente, lamiendo la herida que había dejado sobre el cuello, la cual cerro instantes después, tomándola con fuerza entre sus brazos la recostó con delicadeza sobre un suave y cálido sillón, incorporándose con imponencia girando el rostro para observar a la persona que había visto todo y que a pesar de no ser la primera vez en presenciar algo similar, aún temblaba asustado escondiendo su confusa y turbia mirada de él…

La mirada escarlata lo atravesó completamente, obligándolo a tensarse, pues el bien sabía que estaba viendo más allá de su propio ser, enfoco su mirada en esa joven, que como muchas otras se ofrecía con descaro, intentando así alejar esa extraña corriente placentera al verse reflejado en esos dulces ojos matizados en sangre.

-Changmin-ah… ¿Estás bien…?-deslizo en un susurro, caminando hacia el nombrado, deteniéndose justo donde se encontraba el florero roto, agachándose para recoger los vidrios que se encontraban desperdigados por el suelo.

-Sí…Gracias…-respondió con un tono ronco, acercándose e hincándose a su lado, recorriéndolo con lasciva y lujuria, adorando el estremecimiento del cuerpo contrario al verse presa de semejante mirada, porque cada vez era más difícil ignorar el líquido susurro de la sangre fluyendo a través de sus venas, llamando e incitándolo a tomar su vida como propia y atarla lenta y placenteramente a él, a sus deseos, a su cuerpo…Cerró los ojos despejándose un momento y estos volvieron a su color natural, aunque la turbia mezcla de sentimientos aún se reflejara en ellos.

El joven pelinegro se sintió agitado, algo en la mirada del mayor removió su interior de forma inexplicable, respiro profundamente intentando relajarse, Changmin siempre notaba cuando se alteraba y esa ocasión no sería la excepción, tan abstraído estaba que tomo un vidrió astillado que le hizo un corte pequeño, obligándolo a tirar los vidrios que sostenía en su otra mano, tras dar un respingo sorprendido.

-Minho ¿Estás Bien?-indago preocupado tomando la mano del menor, mientras el olor de la sangre hizo despertar de nuevo sus instintos, a pesar de no sentir hambre, al menos de alimento, ya que el ansia que nacía desde lo más recóndito de su ser era un hambre de calor, de cercanía, de unión…

Minho tembló y sus ojos se oscurecieron, changmin se llevo su mano lastimada a los labios, tragando la sangre paseando su lengua con delicadeza por la zona, inundando repentinamente el ambiente de una abrumadora e inquietante tensión sexual, los labios del castaño besaron la zona tenuemente, antes de volver a lamer la herida, las palpitaciones en el cuerpo de Minho resonaban con fuerza en su cabeza, no fue consciente de cómo pero sus colmillos comenzaron a raspar la enfebrecida dermis; Y justo cuando estaba a punto de morderlo, el jadeo de Minho con su nombre impreso en él lo hizo regresar a la realidad, alejándose con más brusquedad de la deseada del moreno, quien lo miró dolido, triste y sorprendido sujetando su mano cerca del pecho, con la respiración claramente acelerada.

-¿Por qué…?-alcanzo a murmurar el más bajo, inclinando la cabeza para que el cabello le ocultara la mirada.

-Porque no pienso atarte a una existencia miserable como lo mía…-respondió con voz amable y apacible tan ligera y susurrante que era indiscutible.

-¡¡Pero tú!!-alzó un poco más la voz callando al instante hundiéndose más en sí mismo aún en el suelo.

-Sé lo que te dije, pero aún eres demasiado joven e ingenuo y no voy a ser yo quien se robe tu vida…

-Es una decisión que aún no estás preparado para tomar…-Le murmuro con la serenidad renovada acariciándole el cabello, regalándole un suave beso en la frente, que se sintió bien, y les acomodo el mundo de nuevo.

Changmin se puso en pie y ayudo a Minho a hacer lo mismo cuando escucharon pasos acelerados acercarse por el pasillo.

-Es nana ella sabrá que hacer…-le dijo al oído, rozándole la piel adrede cuando desapareció envuelto en una ligera ventisca.

-¡¡Mi niño!!-resonó el llamado por toda la estancia, girando a ver a una mujer regordeta y de mediana edad, con expresión maternal, que entro presurosa a la habitación seguida de dos hombres de buen aspecto, quienes cargaron a la inconsciente pelirroja.

-Llévenla a casa con cuidado y sean discretos…-ordeno la señora recogiendo rápidamente esos cristales, colocándolos en el mandil que colgaba sobre sus faldas.

-¿Donde está él conde corazón?-

-Changmin hyung debe estar en su habitación…-Recalco el nombre del mayor.

La señora soltó una risita encandilada, con un agradable rin tin tin picaresco, Changmin odiaba que lo llamarán Conde, y Minho era bastante dócil y complaciente con él, pues estar en Europa no le agradaba y el menor hacía todo para hacerlo sentir más cómodo.

-Ese mocoso-gruño con falsa molestia recogiendo el último de los cristales-…Ha estado a punto de descontrolarse últimamente, aunque es un verdadero beneplácito, que las señoritas se le ofrezcan a penas verlo…-murmuro apreciando de reojo el seño fruncido de Minho.

-Pero sabes lo que él piensa sobre eso… no quiere intentar convertir a nadie…-refuto el menor con voz temblorosa.

La mujer se giro a mirarlo acariciándole el rostro, viéndolo con todo el orgullo maternal que sentía por él, dejando un momento sus quehaceres.

-…Y sabes que si por él fuera hace mucho tiempo te hubiese convertido, pero eres especial, de hecho eres la única persona lo bastante apta para ser vampiro con la que se ha encontrado en estos últimos años, pero la transformación implica experiencia y un intercambio igualitario de energía, aún no estás listo, además puedo entenderlo…él quiere que tengas siempre las libertades que al ser vampiro se te restringen…para empezar atarte a una noche eterna…-Minho le sonrió y la mujer suspiro aliviada internamente, había sonado lo bastante convincente para que desistiera, al menos en esta ocasión, y así darle más tiempo a Changmin de pensar las cosas con serenidad.

-Oh te cortaste…-indago curiosa.

-Fue solo un rasguño, hyung lo curó…-le dijo con las mejillas encendidas.
-Ya veo porque salió huyendo…-comento la dama con jovialidad-…Es una de sus múltiples habilidades, sin mencionar que a veces logra una visión bastante subjetiva de él mismo en los demás cuando los besa…-comento de forma casual- ¡Ah! Pero no te preocupes tu puedes conquistarlo corazón eres inocente y te avergüenzas con facilidad, cualidades fetichistas bastante atractivas para él, además siempre hueles a moras o a vainilla, así que tienes puntos extra por eso…-le guiño un ojo y le entrego la rosa que yacía anteriormente en el florero, saliendo presurosa de la habitación, largando una ruidosa carcajada.
-¡¡NANA!!-Avergonzado se hundió un poco en sí mismo, riéndose quedito de las bromas insinuantes de la mujer.

Se dirigió hacia la ventana y se sentó con cuidado sobre el alfeizar, un silbido relajante le atravesó los oídos, proveniente del enorme jardín que observaba en esos momentos, recargo su frente sobre el cristal encontrándose con su reflejo, mirando el tranquilizador movimiento que realizaban los arboles, eran cerca de las 3 de la mañana y el no tenía nada de sueño, estaba demasiado acostumbrado a la noche.

Introdujo su mano por un pequeño hueco que se formaba entre su saco, abriendo el primer botón de esa camisa escogida con bastante meticulosidad para él, y saco una botellita de cristal, que colgaba anudada de esa cadena de plata que rodeaba su cuello, con brillantes alas bañadas en oro blanco y un zafiro azul incrustado en el centro, de quien más podía ser ese regalo que no fuera Changmin, abrió el frasquito con cuidado y se lo llevo a los labios, un amargo sabor se deslizo por su garganta y tembló estrujando la tela de sus pantalones, eso era tan desagradable, respiró profundamente mientras ese atisbo de advertencia trastabillo en su mirada apreciándola en su reflejo tras recorrerle todo el cuerpo, no quería que Changmin se fuera, no quería quedarse solo…Y siempre que él iba a ausentarse esa horrible sensación de desasosiego se instalaba en su cuerpo, porque cada vez eran más frecuentes y más largas sus ausencias y lo sabía el no soportaría mucho más…

Cerró los ojos dejándose dominar por el cansancio, aprisionando la rosa con fuerza entre sus manos, clavándose las espinas en las palmas, dejando solo unos diminutos puntos enrojecidos…


*~*~*~*~*~*~*~*~*


Changmin entró con dificultad a su habitación y se encerró intentando evitar así que el irrefrenable deseo que surgía de su interior como el rugido de un animal salvaje se descontrolara completamente.
Solo por el hecho de que ese niño era especial, de los pocos seres humanos que hasta los más puros y retrogradas de su raza, consideraban valiosos y anteponían su protección incluso a la vida de más como ellos.

Pero él lo sabía, lo supo desde que lo encontró, no lo dejaría ir de su lado nunca, aún así las cosas no eran tan sencillas, la esperanza de vida de esos seres humanos era relativamente corta, muchos no pasaban de los 25 años, sin mencionar las complicaciones de la transformación, que no eran más que una gran mentira, Minho incluso con 8 años podría haberlo soportado, ni si quiera había dolor, el único problema es que él no sabía manipular la situación, ¿cómo transformarlo sin que el acto se complicara y envolviera en una nubosidad erótica?, siendo el moreno un niño nunca hubo dificultad alguna en estar cerca de él incluso hambriento, pero actualmente cualquier acercamiento inconsciente era como fuego, ardiente e incontrolable, sin mencionar que el cuerpo del moreno respondía a su cercanía, aun sin darse cuenta, abusar de las reacciones de sus cuerpos no sería justo para él, ¿Dónde diablos se metían sus padres cuando los necesitaba?, tenía cerca de 50 años de no verlos.

Suspiro con fuerza encaminándose a paso trémulo hacia su cama, donde se desplomo sin cuidado y se sujeto la cabeza con fuerza, mientras todos sus pensamientos giraban en torno a él, otra vez…
Pero qué demonios el no podía ser tan egoísta, se paso la mano por el pelo, poniéndose en pie de un salto, de un tirón se despojo de sus prendas manchadas de sangre, dejando como única espectadora de su escultural cuerpo, candidato idóneo a próximo dios griego, a la luna rodeada de soledad nocturna.


(¡¡Sí!! yo estaba ahí XDDD avísenme si querer las fotos *W* *babas*)


Se coloco una finísima camisa de Satén y un enorme saco negro decorado con delicados bordados en dorado, que le cubría todo el cuerpo casi hasta las rodillas, giro hacia su escritorio y tomo un pequeño baúl lleno de documentos, sería mejor apresurarse o no llegaría a tiempo a su compromiso antes de que el sol saliera, que si bien era un mito que lo mataba era molesto y agotador exponerse a él.

Se precipito por los pasillos con velocidad sin hacer el menor ruido posible, dirigiéndose sin darse cuenta al salón en el que había dejado a Minho, abrió la puerta con cuidado solo para encontrárselo dormido en el alfeizar de la ventana, esa manía nunca se la había podido quitar.

Suspiro sonriendo, tenía bastante tiempo que no lo observaba bajo la luz de la luna, recorrió con hambre cariñosa cada línea de su cuerpo, cada arruga en la ropa, cada respiro, cada latido, cada maldito pequeño detalle que lo hacía estremecer como un adolescente hormonado, que él era cualquier cosa pero hace un par de siglos que había dejado de ser un adolescente.

Se sonrió de sus propias maquinaciones y dejo sus cosas en la mesa, se acerco a Minho tomándolo entre sus brazos, su cabeza reposo sobre su pecho mientras el cabello le hacía cosquillas en el rostro, aspiro profundamente cuando obligo al subconsciente de Minho a aferrarse a su cuello, resultando aún más inútil el calmarse pues de nuevo ese hipnotizante aroma lo inundo completamente, agitado se dirigió a la habitación del menor , una vez ahí lo deposito en la cama tomando con delicadeza esos delgados brazos que se aferraban a él sin querer soltarlo, colocándolos a cada lado de su cuerpo.

Desabrocho los primeros tres botones de la camisa de forma distraída, hasta que nuevamente sus dedos se deslizaron por el cuello, sintiendo el flujo y reflujo de la sangre, Minho en su estado de inconsciencia se giró un poco dejando expuesto la totalidad de su cuello.

°Incitante…°

Se murmuro así mismo mentalmente dando un paso atrás concentrándose en esconder los colmillos que salieron tras ese simple gesto, dio otro paso atrás, inseguro, pero un abrasador impulso lo arrojo hacia Minho, subió a la cama a gatas deslizándose como una feroz pantera a punto de atacar, posicionándose de forma sensualmente dominante sobre él, sus ojos comenzaron a oscurecerse hasta volverse dos rubíes escarlata, mientras con un sigiloso tirón termino de abrir la camisa del chico, que aún en su ordenado estado de sueño comenzaba a inquietarse, dio una suave lamida a la piel cerca del ombligo, notando la agitación del menor en su propio cuerpo, cerró los ojos e inició su recorrido de forma ascendente, parando sobre uno de los tiernos y endurecidos botones, dedicando una lenta caricia al lugar, arrancando un suspiro placentero de Minho, que ignoró rotundamente, cuando sintió la piel palpitar entre sus labios, subiendo hasta el cuello acariciando con sus labios sobre la yugular…

Su pulso incrementando y una errática confusión azotándolo por completo…

Los colmillos raspando, el cuerpo bajo el contrayéndose en deseo, tomó el rostro con delicadeza entre sus manos…

Y entonces su boca se inundo de un extraño sabor metálico ajeno al de la sangre, abrió los ojos sorprendiéndose del estado en el que se encontraban, observo con detenimiento la cadena que rodeaba el cuello del menor, quien se mantenía ajeno a todo lo ocurrido, o al menos eso era lo que él creía.

Esa antigua cadena fue el regalo que le dio esa primera noche que paso en su casa, pensó que ya ni si quiera existía, la acaricio con nostalgia y se desplomo completamente sobre Minho abrazándolo muy despacio…
Le regalo un suave beso en la frente y cuando se hubo dado cuenta ya estaba en su rustico carruaje de camino a la ciudad…


*~*~*~*~*~*~*~*~*


Abrió los ojos, sentándose de golpe en la cama apenas escucho la puerta cerrarse, intentando al menos respirar, su cuerpo estaba hirviendo y aunque no pudiese verse en un espejo, el color de su rostro sería evidente, aún sentía el tacto seguro y delirante del mayor sobre su piel, y un ansia sexual estaba apoderándose muy lentamente de todo su ser, la mente de Chang se unió a la suya por unos breves instantes, y un sin fin de tórridas escenas eróticas y fantásticas comenzaron a desfilar en su cabeza, sofocándolo, no era solo el anhelo de aferrarse a una vida eterna, le quería y deseaba estar siempre a su lado…

-ughm…- un quejido tembloroso escapo de sus labios, incluso el rozar de su propia piel lo encendía, un escalofrío lo atravesó por completo, al dejarse caer sobre la cama, abrazándose inseguro, su mano se deslizo por el suave edredón aprisionando con mucha fuerza la carta que aceptaba su petición, cerró los ojos intentando tranquilizarse, temblando notoriamente, largando una sonrisa extraña…Perdiéndose rápidamente en el mundo de Morfeo, al menos en sus manos estaba el anclaje para estar siempre cerca de Changmin…


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Su mirada vagaba perdida por los arbustos que dejaba atrás, como oscuras manchas ensuciando un lienzo en blanco, suspiro frustrado, no podía condenarlo por el simple hecho de quererlo para él, ni siquiera…ni siquiera estaba seguro de estar realmente enamorado, era una decisión arbitraria y egoísta, el mismo había sufrido ese tormento a pesar de haber nacido siendo un vampiro y que ahora viviese de forma tranquila, no quería decir que no se sintiera culpable cuando lastimaba a las personas aun sin quererlo, su mirada viró de nueva cuenta al camino rememorando los detalles de su primer encuentro, mientras las piedras del sendero repicaban contra las enormes ruedas del carruaje generando un ruido fiero amortiguado por los relinchidos de los caballos, que se camuflaban perfectamente con la negrura del bosque…

-----FLASH BACK-----


Una sombra se mimetizaba con la oscuridad de la noche, vagando por la devastada aldea, las casas destruidas y el aroma a dolor y muerte le atravesaban los sentidos, ni siquiera había una razón lógica para estar en ese lugar, la rudeza de la epidemia era más que obvia y el paso de los ladrones al notar a la población débil se hacía evidente a cada segundo que permanecía en ese lugar, observo con detenimiento todo a su alrededor, tomando forma y agudizando sus sentidos como si esperase encontrar algo.

Dio media vuelta y comenzó a alejarse de la pequeña villa, cuando su estancia en lugar no parecía ser necesaria, camino casi hasta llegar al bosque, y una muy débil pero agitada respiración lo hizo voltear y afilar la mirada buscando los indicios de algún otro sobreviviente y la ubicación exacta de quien lo llamaba, por extraño que pareciera el comenzó a agitarse llevando el mismo ritmo respiratorio que el de aquel desconocido, regreso unos cuantos metros deteniéndose frente a una pequeña y maltrecha casona, su sangre comenzó a correr con violencia y una palpitación fortísima lo hizo dar un traspié, adentrándose a la casa, su rostro adquirió una frialdad escalofriante, 2 cuerpos con claros indicios de haber sido asesinados estaban tirados sobre lo que parecía la alfombra de una acogedora sala, atravesó velozmente el lugar cuando un crujido se escucho tras una de las puertas.

En un rincón de la habitación había un cuerpo menudito hecho bolita, era un niño de no más de 8 años, al parecer estaba enfermo y asustado, de dos zancadas llego al pequeño, lo tomo en brazos y lo saco a prisa de la casa, mirando de reojo los cuerpos que yacían inertes en el suelo.

-Mamá…-murmuro anhelante el niño, una furia y una tristeza incomparable lo embargo repentinamente, más no podía quedarse a meditar las cosas, así que se apresuro en alejarse de ahí, cuando hubo llegado a la tranquilidad del bosque, un pequeña llama creció y el fuego se extendió con velocidad, demasiado indescriptible, consumiendo todo sin dejar rastro alguno, Changmin entonces sujeto con fuerza al niño, envolviéndolo con la enorme capa que había colgado sujeta a su cuello, tras un iracundo suspiro, se vio viajando con el viento llegando en unos segundos a la entrada de su actual residencia.

-¡Nana!-Grito adentrándose a su hogar de forma estruendosa.
-Changmin ¿Qué ocurre?-murmuro una mujer que alarmada, se acerco a él reparando en el diminuto bulto que traía entre las manos.

-Está enfermo…-sin pensarlo ni un segundo, La nana lo tomo rápidamente entre sus brazos, corriendo escaleras arriba internándose en la primera habitación del pasillo, corrió al baño y trajo consigo unas toallas húmedas y una camisa de Min, lo limpió y cambio con delicadeza, metiéndolo segundos después entre las mantas.

-¿Qué sucedió?-pregunto a Chang quien no había dejado de mirarlos ni un instante, sacando de un pequeño armario varios frascos. Con distintos polvos y líquidos.

-Solo cúralo…- hablo de forma imperativa colocándose a su lado, murmurando quedamente suaves y curativas palabras hacia el niño implantándole algunos cuantos recuerdos suyos para que no se asustará, aunque parecía raro, que sus exigencias fuesen captadas tan bien por el infante.

Su nana se apresuro a darle la medicina acomodándolo de nuevo para que durmiera profundamente, el castaño fue a sentarse tranquilamente sobre el alfeizar de la ventana, donde esperaría a que despertará.
-Cuídalo bien tal vez el que esta noche hallas acudido en su ayuda sea solo obra del destino, por cierto ¿cómo se llama?…-

-Minho…-y la mujer salió después de otorgarle una sonrisa comprensiva, cerró las cortinas de la habitación confirmando sus sospechas, así que tal vez podía ser él uno de ellos.

Se sentó a los pies de la cama, donde esperaría pacientemente a que el niño despertará, aún era tarde y lucía débil, dormir un poco no le haría mal, así que cerró los ojos…

Para cuando volvió abrirlos se encontró recostado en la cama siendo observado por dos ojitos curiosos, y una pequeña boquita que se curvo en una sonrisa tímida al verlo incorporarse en la cama, valla sí que había dormido, incluso sobre el buro había un vaso con agua y fruta mordisqueada.

-Nana, trajo comida, dijo que cuando despertaras fueras con ella y que más te valía no haberte pasado con migo o haberme lastimado, porque te los iba a cortar…mmm… sí eso me dijo, bueno de hecho no lo dijo pero lo murmuro cuando entro y vio que dormías abrazándome, entonces yo pensé que el recado sería importante, lo que sea que signifique…-murmuro viéndolo con curiosidad, y esa mirada lo hizo sonrojarse, sintiéndose como un pedófilo enfermo, dándole la razón a la nana, por sospechar de sus impulsos.

-¿Hyung entonces ya no voy a ver a mis papas de nuevo?-pregunto buscando su mirada, Changmin se levantó pensando en que decirle al pequeño.

-No por ahora pero si eres bueno podrás ir al mismo lugar que ellos…-y se sentía estúpido él ni si quiera era de ese tipo de ideas, como diablos podía estar hablando de un “lugar” para la gente buena.

El pequeño Minho se bajo de la cama dando un saltito, corriendo por toda la habitación tras Changmin pues este no se quedaba quieto.

-¿Entonces si existe el cielo?-pregunto sin dejar de seguirlo.

-Pues si ¿acaso no lo ves?-

-uhum, sí, pero yo no sé volar…-

-Pues algún día aprenderás…-respondió con brusquedad, aunque Minho parecía no haberlo notado.

°Amargado de seguro hizo algo malo y por eso sus papas lo castigaron y ya no viven con él° un ligero tic comenzó a aparecer en el ojo izquierdo de minie, Minho no hablo estaba seguro de eso, pero si lo pensó, °Me pregunto que le hará nana si le digo que lastimo mis sentimientos°

-¡¡Nada, porque trabaja para mí, además es mi nana, no la tuya!!-respondió infantilmente parando en seco haciendo que min chocará con sus piernas y se fuera de sentón contra el suelo, riéndose torpemente, buscando de nuevo su mirada levantando las manos para que lo alzara.

-¿No crees que ya estas grande para qué te carguen?-Más aún así lo levanto y se lo puso sobre los hombros.

-Es que estas muy grande y no te alcanzaba…-respondió comenzando a picarle los oídos y la frente.

-¿Y ahora que haces?- suspirando frustrado comenzando a moverse.

-Busco de donde sale el ruido de tu cabeza, cuando estabas dormido pensabas en tus papas y en que ya no están contigo, y yo podía escuchar, y también sabías que estaba pensando, pero ya busque y no tengo hoyos en la cabeza por donde se escape el ruido…-dijo inocentemente, sacándole una sonrisa tierna al mayor.

-¡Hey deja!-dijo atrapando sus manos- es algo que cuando estés grande te voy a explicar, solo necesitas saber que no tenemos hoyos por donde se nos escape el ruido…-

-Yaaa, pero yo soy grande…-murmuro intentando sonar convincente.
-Pero no eres lo suficientemente listo…-

-Si soy listo lo que pasa es que quieres mantener el control…-refuto con un puchero, haciéndolo reír de nuevo.

-Pero que te parece si hacemos un trato, si tú me cuidas vas a dejar de estar triste por tus papas ¿verdad? y yo también y entonces no habrá problemas y nos llevaremos bien ¿cierto?-murmuro jugueteando nervioso con su pelo.

-Supongo…-y se vio asintiendo, con una leve sonrisa.

-Bien, trato hecho jamás deshecho…-continuo palmeándole las mejillas con fuerza.

°¡Auch, mocoso!°

°Tú también eres mocoso, la nana así te llama° Ambos rieron infantilmente.

-Bueno toma, es un regalo, que afianza la validez del pacto…- le dijo Chang extendiéndole una pequeña cadena.

-Gracias está muy bonita…-le dijo dándole un extraño abrazo pues solo podía abrazarle la cabeza.

Y comenzaron a reír de nuevo, con el tiempo y en uno de sus descuidos Minho descubrió lo que era, por suerte después de una explicación exhaustiva se quedo satisfecho, insistiendo en que lo hiciera un vampiro, el alego que no, porque era un niño y dolía, pero sabía que no podía retrasarlo tanto, después de eso comenzó a crear una barrera para que ninguno de los dos pudiera acceder a la mente del otro, no quería que después todo comenzase a complicarse, y menos que viera sus recuerdos, tal vez se traumaba y ya de por sí era raro verlo de noche, sin mencionar que ya no era solo el anhelo de hacerlo feliz, por el supuesto trato que habían hecho…

°Si no quedarse conmigo toda la eternidad…°


-----END FLASH BACK-----



Parpadeo confuso, ubicando su mirada frente al Márquez, quien le sonrió como si hubiese estado esperando que terminara de cavilar mentalmente.

-Buenas Noches-saludo haciendo una leve reverencia, a pesar de que el castaño frente a él lucía aun más joven que Changmin, era casi tan viejo como su padre.

-Buenos Días querrás decir ¿no?-rectifico sonriendo de forma graciosa.

-Por cierto te aviso que te quedaras unos días en mí casa…-

-Está Bien.-respondió comenzando a caminar tras el Márquez, adentrándose al imponente edificio que correspondía solo a la biblioteca de Jinki.

°Intentas distraerte, pero ya empiezas a extrañarlo, ¿Cuándo te decidirás?°

-El ser viejo no te otorga tantos privilegios así que sal de mi cabeza…-
Una leve y burlona risita hizo temblar los hombros de la persona frente a él.

°Pero el ser viejo me otorga sabiduría, además el campo alrededor de tus pensamientos era muy débil, por cierto que tiernos resultaron tus recuerdos…°

°Tsk…eres tan similar a ellos…°

Ambos rieron sin poder evitarlo, perdiéndose por los enormes pasillos de esa biblioteca, cerrándose las puertas tras su entrada.


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-¡Minho!-

La cabeza le palpitaba horriblemente, casi a punto de estallarle, sudaba copiosamente, los músculos estaban tan tensos que cualquier simple movimiento era comparable a arrancarle la piel, su temperatura era demasiado elevada y su respiración sumamente irregular, la nana solo podía observar cambiando constantemente algunos pañuelos mojados con agua helada, hacía tanto tiempo que Minho no tenía una recaída de ese tipo, necesitaba que Changminie decidiera pronto, era doloroso y frustrante ver a su pequeño en esas condiciones, débil e indefenso, un suspiro acongojado escapo de la mujer al darle otra fuerte dosis de medicina, para unos instante después verlo relajarse un poco, dormitando sobre las húmedas sabanas.

-Apresúrate mocoso, egoísta, insensible…-la mujer se limpió preocupada las lagrimas que amenazaban con desbordarse en cualquier momento.


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Changmin estaba inquieto y cansado, no había dormido nada en 2 días y se la había pasado encerrado en la biblioteca con Jinki, quién no había parado de hablar ni un mísero segundo de lo maravilloso que era tener un compañero, que si taemin esto, que si taemin lo otro, que incluso aumentaba su fuerza y quien sabe que tantas cosas más, y Changmin solo podía asentir, frunciendo de vez en vez el seño, porque lo que le estaba diciendo lo hacía a propósito para fastidiarlo, era frustrante e incluso le tenía envidia, el pequeño remolino iba de tanto en tanto a ver a jinki diciéndole que no se esforzara de más, le daba un beso y le sonreía de forma cariñosa, jinki le correspondía como idiotizado, le revolvía el cabello y taemin salía corriendo más alegre a como había entrado, haciendo un montón de ruido, la última vez que había entrado le dijo que se iría a dormir porque estaba esperando a un invitado.

Suspiró por millonésima vez en lo que llevaba ahí, al principio había estado ansioso, pero ahora incluso estaba preocupado, algo le molestaba y no sabía que, nana y Minho estarían bien había un montón de empleados que tenían orden especificas de protegerlos, así que ahora después de recordar eso se supone debería estar más tranquilo, pero no…no era así, y ahora estaba amaneciendo de nuevo…


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Abrió los ojos sentándose de golpe, mientras un escalofrió le atravesó la columna se llevo las manos al rostro intentando espabilarse, para después observar con calma las palmas de sus manos.

-3 días…dormí cerca de 3 días…-

Se puso en pie con agilidad aventando las mantas por ahí, por suerte después de que esos ataques lo tiraban sobre la cama, podía levantarse con mucha facilidad después de haber descansado un poco, ahora su mayor preocupación era saber qué día era, corrió al baño para 5 minutos después salir bañado envuelto en una toalla, abrió ese enorme y rustico ropero con brusquedad, sacando la ropa sin cuidado, vistiéndose apresurado, serían como las 9 de la mañana, una vez vestido, saco del cajón de su buro una libreta, la última vez que escribió sobre ella era sábado 20 de junio un día antes de que changmin se fuera, si llevaba cerca de 3 días dormido, era 24 de junio.

Se acomodo el cabello y salió presuroso de su habitación, no podía ser cierto, al menos aún tenía tiempo, regreso sobre sus talones y rebusco esa carta en uno de sus cajones, la tomo y la guardo entre sus ropas.
Corrió con todas sus fuerzas hacia el establo, tenía que apresurarse, no podía perder esa oportunidad, se acomodo la capa que había tomado de la cocina antes de revisar que nana estuviera lo suficientemente ocupada como para notar su ausencia, desacelero el paso y se acerco a esa hermosa yegua color blanco, “Lunaris” quien fuese su caballo favorito, acaricio su rostro contra ella, susurrándole su petición con cariño, no tenía tiempo de ensillarla, así que tomo un fuerte impulso y se subió con apremió sobre su espalda, se abrazo al cuello y la golpeo levemente, obligándola a andar, perdiéndose rápidamente entre la espesura del bosque, con su vida colgando de esa desesperada decisión.


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Ya estaba cerca, podía vislumbrar el amurallado que rodeaba la puerta de entrada a la casa del Márquez, Lunaris largo un ruidoso relinchido y aceleró la marcha, para cuando estuvieron a unos 10 metros de las puertas estas estaban siendo abiertas con rapidez, atravesaron la entrada, y Minho sintió un vuelco en el estomago, se abrazo inseguro a su yegua, pero ya era tarde para arrepentirse, pues en las puertas de entrada había un hombre mayor con expresión seria esperándolo.

-El joven lo espera en su habitación sígame…-

Con pasos inseguros camino tras el hombre a penas bajar de su adorado caballo, observando a un joven llevarlo a lo que suponía debería ser el establo, estaba nervioso, esa casa era inmensa y el aura era extraña, se sentía distinto a su hogar, más aun así volvió a suspirar intentando controlar los temblores de su cuerpo, como le hubiera gustado que Changmin fuese quien lo transformara, aprisiono con mucha fuerza la cadena que colgaba de su cuello por sobre la ropa, una vez que estuvieron frente a unas puertas de madera.

Toco 3 veces, después de que el mayordomo hiciera una reverencia y se retirara por el pasillo, erizándose asustado cuando una voz infantil y risueña murmuro un suave “adelante”. Empujo la puerta con lentitud, encaminándose hacia el centro de la habitación, que lucía demasiado aniñada,las cortinas se abrieron repentinamente aturdiéndolo unos segundos, dirigiendo su vista hacia los pies de la cama, donde había un pequeño de apariencia no mayor a los 15 años que perfilaba una sonrisa similar a la de esas tenebrosas muñecas de porcelana, aún así era lindo.

-¡Hola! Tú debes ser Minho, yo soy Taemin-se dirigió a él con un
cantarín tono de voz.

-Si…un gusto…esto…gracias por responder a mí carta tan rápido…-

-Hay ni lo menciones, además luces como todo un hyung y eres guapo- dijo brincando sobre su lugar haciendo sonreír a Minho.

-Oh pero Jinki me dijo que tu vives con el conde, ¿acaso no se llevan bien?-indago con una carita de pena.

-Oh, Hmm… eso es solo que no concordamos en este aspecto…-murmuro sonriendo torpemente arrugando la tela entre sus pantalones.

Taemin amplió más su sonrisa, y entonces busco con velocidad la mente de Changmin, al parecer estaba terminando de vestirse.

°Hola…°

Changmin paró en seco todo movimiento, concentrándose en la vocecita de taemin.

°Hola…° respondió con seriedad escuchando la risita impertinente del chico.

°Adivina, justo ahora estoy frente a alguien que tal vez te gustaría ver…°

-Bueno entonces dejemos las formalidades, Minho…-murmuro el pequeño demonio con malicia acercándose poco a poco al menor.

Changmin se tenso visiblemente, enfureciéndose hasta niveles insospechados.

°Que estas tramando no te acerques a él° deslizo la amenaza con un siseo aterrador, que amplió la sonrisa de Taemin.

°Yo solo cumplo su deseo…° le respondió comenzando sonreírle de forma pícara a Minho.

°Mentiroso, ¡¡no te atrevas a dar un paso más!!° rugió con unas increíbles ganas de estrangular a ese niño.

-¿Minho estás seguro de hacer esto…?-indago Taemin con una expresión acongojada.

-Sí-respondió con determinación.

°Te lo dije° respondió con burla, acercándose a Minho rodeándole el cuello con uno de sus brazos.

-…aún si el conde lo presencia todo?- Minho tembló e intento gritar y alejarse, estaba sorprendido pero ahora ya no podía moverse y Taemin iba a morderlo, su pulso se acelero y sus piernas comenzaron a flaquear.
Solo eso basto para que Changmin se disipara y apareciera afuera de la habitación abriendo las puertas con brusquedad, ingresando con una furia innegable, y abrazo a Minho con todas sus fuerzas antes de que cayera, mientras su mirada se tornaba escarlata y peligrosa haciendo retroceder al pequeño Taemin…

-¿A qué se supone que juegas…?-hablaron a las espaldas de Tae.

-Jinki…-murmuro, girando a verlo.

-Discúlpalo Min, la linda setita tiene mucho tiempo libre…-

-¿Y de quién crees que es culpa?- haciendo una mueca.

Jinki levanto una ceja confundido, sonriendo de la misma forma en que Tae lo hacía.

-Supongo que debo arreglarlo- murmuro sacándole un fuerte sonrojo, tras mostrarle una sarta de obscenidades de ellos dos como protagonistas.

°Deben hablar…° dijo jinki antes de salir de la habitación, seguido de un avergonzado Taemin.

Changmin apretó más hacia sí la fisionomía de Minho, quien estaba aturdido y frustrado, más aún así se alejo del mayor de un empujón.

-¿Qué intentabas?-pregunto changmin en un murmullo aterciopelado, frío, sin ningún tipo de expresión en él rostro.

Minho solo permaneció en silencio, no tenía caso discutirlo ahora, changmin estaba enardecido y realmente no tenía una excusa para darle, lo mejor sería salir de ese lugar en ese instante, algo inseguro y temeroso comenzó a alejarse hacia la puerta, bajo la escudriñante y furiosa mirada de Changmin, quien estaba muriéndose de celos, no lo permitiría, no permitiría que nadie le pusiera una mano encima de nuevo a parte de él.

-Lo siento…- murmuro a punto de llorar tomando entre una de sus manos la manija de la puerta.

-Un lo siento no soluciona nada, porque eres tan irresponsable, acaso no sabes ya a lo que te enfrentas, no eres un niño, más sin en cambio te comportas como tal, y me dificultas la tarea de protegerte, acaso has pensado en ¿cómo estará nana?…-Dijo changmin en reclamo, impotente, por no poder anticipar este tipo de situaciones, frustrado por no poder gritar lo que sentía.

Minho se mordió los labios y la tibieza de las lágrimas le mojo el rostro, sus manos se volvieron puños y se volvió molesto hacia el mayor.

-¡¡Pues yo no te he pedido que me protejas!! ¡¡Claro que he pensado en nana!! ¿Acaso crees que soy igual de egoísta que tú?-le reclamo con un sollozo escapándosele de entre los labios sorprendido y sorprendiendo a Chang, al final había terminado explotando.

-¡¡Si yo me comporto como un niño a ¿quién crees que se lo he aprendido?!!-le pregunto irónico limpiándose las lagrimas.

-Sí, simplemente no querías convertirme, bastaba con decirlo, por lo que puedas pensar estaba preparado para una respuesta como esa…- un fuerte y más doloroso sollozo interrumpió su frase, desviando la mirada de Changmin quien no salía de su asombro, intentando respirar para lo siguiente que iba a decir.

-Se me está terminando el tiempo…Yo no quiero ser un vampiro ni por el poder ni por la vida eterna…incluso aunque no me ames…-Changmin quien se había mantenido impasible sintió morirse tras escuchar esa frase, tan descuidado, tan egoísta…

-yo…yo…no puedo permitirme morir…aunque me alejes de ti…aunque al final termines odiándome…Porque sería feliz incluso sabiendo que tú estas respirando el mismo aire que yo, aún si hay un océano separándonos…porque tu estarías vivo, porque yo estaría vivo… y porque el hecho de amarte como lo hago no habría sido una mentira, aunque para ti lo que yo sienta no sea más que infantil, tonto, inmaduro y quizás otro más de mis caprichos…-

El moreno entonces elimino el espacio entre ellos, lo tomo de la cabeza e hizo que la colocara sobre su pecho, sintiendo al instante las manos temblorosas aferrarse a su camisa, mojando con su llanto la tela.

-Respira Minho… siempre que te alteras olvidas hacerlo…-le murmuro con suavidad acariciando distraídamente la piel del cuello, sonriendo sin poder evitarlo.

-Ya no llores…-le incito con tono dulce y entonces recibió otro empujón por parte de Minho quien lo miro todo triste y vulnerable.

-¡¡Como…si ahora… pucgdiera ah parar!!- le recrimino hipando de forma lastimera, con la cara roja y los ojos hinchados frotando con sus ropas su rostro para mantenerlo seco.

-¿Y…porque… te ríes…?-pregunto sin poder controlar el flujo de las lagrimas.

-Porque ya no puedo evitar hacerlo…-le contesto ampliando su sonrisa, y tomándolo de las mejillas lo acerco a su rostro besándolo con toda la euforia de la que era presa en ese momento intentando así menguar el llanto del menor, quien estaba sorprendido y avergonzado con los ojos abiertos de par en par sintiendo después esos elegantes dedos retirar con cuidado la humedad de sus mejillas, con ese simple gesto le devolvió el alma al cuerpo, arrepintiéndose de haberle gritado así, pero alegrándose de haberlo hecho sino nunca se habría decidido a besarlo como lo estaba haciendo ahora permitiéndose liberar las ultimas lagrimas del día para después cerrar los ojos sintiendo su corazón latir desbocado y al mismo tiempo recuperar el calor que creía perdido, alejándose con lentitud, mientras el hipo seguía atacando a Minho quien mantenía los ojos cerrados temblando ligeramente.

Changmin sonrió un poco más y se agacho un tanto saboreando el último cristal que resbalo del rostro del pequeño, regalándole suaves besos en las mejillas sin dejar de acariciar la cremosidad de la piel contraria con sus dedos, una vez frente a los labios de Minho se sintió libre de profanarlos regodeándose en la suavidad y en la ternura al ser el primero y también el último en tener a Minho de esa manera, porque era suyo al igual que él le había pertenecido desde siempre. Y entonces se animó abrió los labios con delicadeza y deslizo su lengua dentro de la húmeda y caliente cavidad, encontrándose a su torpe compañera indecisa y temerosa, pero ansiosa.

Changmin se dejo caer sobre la cama sentándose en la suave superficie, llevándose a Minho con él quien termino a horcajadas sobre sus muslos, correspondiendo el beso agitado aferrándose inseguro a los fuertes hombros de Changmin quien deslizo sus manos por su espalda, abrazándolo de la cintura, se separo un momento con un curioso chasquido mirando a la luz para su oscuridad, regalándole un tierno beso sobre la frente antes de bajar decidido por el cuello, alterándose visiblemente cuando dejo una lamida provocativa sobre la zona, percibiendo el flujo de la sangre aumentar bajo la piel, bajo sus labios, dejando escapar un tibio suspiro que estremeció a Min chan de pies a cabeza, cuyas manos se deslizaban sobre su pecho con caricias sinuosas e inconscientes, acelerándole el pulso, con la mirada escarlata y el deseo a flor de piel sus colmillos aparecieron arañando levemente la piel, electrizando sus cuerpos con placenteros escalofríos, bajo un hipnotizante y adormecedor ímpetu que los elevo más allá del cielo cuando los blancos y puntiagudos colmillos atravesaron la dermis llegando al flujo sanguíneo comenzando a saborear la sangre que se deslizaba caliente por su garganta, ajenos a todo, dejándose llevar iniciando la consumación de su unión, porque ahora en ese instante nada era más importante que los colores bailando a su alrededor.

La presión sobre el cuerpo de Changmin aumento, siendo secundado por un quejido de los labios del menor, al sentir la zona quemar después de que el mayor se alejara, encontrándose presa de esa mirada salvaje que le inundo el cuerpo de un sofocante e irreconocible placer, sintiendo contra si las reacciones del cuerpo bajo él, gimiendo más audiblemente al ver a su hyung rasgar sus labios para después besarlo haciéndolo beber su sangre, y observo unos instantes el rostro apacible de su sensual vampiro al besarlo, asegurándose de estar aferrándose a una eternidad con Changmin, antes de ser recibidos por la suavidad de esa cama con su hyung sobre él mientras las inmaculadas sabanas se oscurecían velozmente después que el fino hilo escarlata que escurría del cuello de Minho chocará contra ellas.

Estaba mareado, parecía a punto de asfixiarse, pero no podía dejar de besar a min, a quien sentía forcejear son sus ropas, era consciente de todo y nada, el hábil deslizar de los tibios dedos entre los botones de su camisa, que no espero fuera rasgada con salvajismo, cuando una contracción ardiente lo hizo quedarse quieto, muy quieto, sintiendo esa suave respiración golpearle el rostro.

Changmin aún mantenía un conflicto interno, por eso precisamente no quería morderlo aún, cada roce era un incentivo explosivo para elevarlo a la cúspide del placer, cualquier sonido era incitante, las piernas de Minho producían un imperceptible siseo para cualquier otro pero que para él era escalofriante y sensual, el chocar de sus salivas lo despertaba de su letargo, y la vibración de ese cuerpo al más liviano de sus toques no podía hacer más que encenderlo.

-No puedo controlarme…-hablo frente a su rostro con la voz extrañamente grave dirigiéndole una mirada intensa, que hizo temblar a la persona bajo el reaccionando un poco percibiendo los estragos de la mordida en su cuerpo, que eran liberados con muy suaves gemidos, que se intensificaron una vez sus labios volvieron a encontrarse.
-Hmn…-un quejido sofocado pero audible escapo de Minho cuando las caderas del mayor se posaron sobre las suyas.

-Puedes sentirlo, ¿no es verdad?...cada parte de nuestros cuerpos reacciona al otro, y lo haría aún si realmente no lo quisiéramos…-La voz de Changmin era una bruma sensual y ligera que penetraba profundamente por los poros de su piel, los besos se extendieron cortos y ligeros pero aún así cada uno era una marca más para su alma.

En respuesta Minho se arqueo rodeándole la cabeza y acariciando el cabello, momento que aprovecho Chang para rodear con su boca la piel que le era ofrecida, tenues lamidas sobre el cuello y sobre el pecho desnudo, parando sobre el sensibilizado botón tironeándolo con los dientes, escuchando satisfecho esos inentendibles quejidos placenteros, deslizando sus manos por los costados para terminar de retirar la camisa que yacía manchada de sangre.

Sintió leves tirones sobre sus ropas y se incorporo un poco para ver a Minho terminar de desabrochar su camisa, que salió volando de su cuerpo para perderse en algún lugar de esa ajena habitación, y tiró un poco más desesperado de lo que se creía de los pantalones del menor, lo quería desnudo…lo quería desnudo contra su cuerpo y se maravillo sintiéndose pesado de repente, tocando la visiblemente sonrojada piel del moreno deslizando sus manos con enternecedora e hipnotizante lentitud entre las piernas encontrando la zona húmeda y caliente, dispuesta y necesitada, demasiado necesitada…

Las caricias sobre su semi erección eran como fuego líquido que se deslizaba por sus venas, su mirada volviéndose turbia, su boca salivando en exceso y esos brillantes ojos observándolo con apremio, a punto de devorarlo, haciéndolo sentir especial… avergonzando…haciéndolo temblar y respirar agitado, cuando las manos de Changmin lo acercaron a su pecho.

°Anda debes hacerlo…°

Minho suspiro sobre la bronceada piel arañando levemente con sus dientes, mirándolo inseguro, entonces Changmin hizo más notable la caricia sintiéndolo aferrarse a sus bíceps y lo obligo a morderlo una vez llego al cuello, saboreo el delicioso liquido sin dejar perder ni una sola gota, enardeciendo al animal salvaje e instintivo que vivía dentro de min, acaricio los muslos y los tomo con fuerza entre sus manos levantándolo para tirarlo sobre la cama, regalándole una sonrisa de Casanova (*O*), escuchándolo gemir insanamente, no pudiendo ignorar el latigazo de placer que los asalto al mismo tiempo, haciendo vibrar sus cuerpos y temblar sus corazones.

Minie lo acerco sin delicadeza hacia su cuerpo, ignorando la incomodidad en sus pantalones, mientras esos rojos labios se entretenían lamiendo los pezones que dolían tras cada caricia por lo duro que se encontraban, las piernas del menor se abrieron un poco y sus pies se apoyaron sobre la cama, con el cabello húmedo y el sudor deslizándose de entre los pliegues de su piel, aferro las telas entre sus manos, sin mirar por más de unos segundos el rostro de Changmin, se sentía demasiado expuesto y no quería perderse en la profundidad de esa mirada, aún no…

Siendo quién y lo que era, esa sumisión y pasividad en Minho era una clara invitación a tomarlo sin mesura, suyo, sin miramientos ni contemplaciones, un beso salvaje fue el que inició después de deshacerse de sus pantalones, rozando muy levemente su miembro contra la sedosidad de la entrada, simulando sin quererlo una lentísima penetración, recibiendo un jadeo ruidoso sobre sus labios, sintiendo la humedad entre sus cuerpos, aumentando los temblores y la intensidad de las sensaciones.

Chang lo tomo sin previo aviso con más fuerza de la necesaria por las caderas, abriendo la piel en el proceso, dejándola rojiza y que las gotas escarlata se mesclaran con el sudor de sus cuerpos impregnándose en las mantas, provocando murmullos delirantes en el menor quien sacudía el rostro levemente intentando controlarse, cualquier caricia de Changmin podría llevarlo al orgasmo en cualquier momento, y no fue plenamente consciente de nada hasta que su miembro se vio apresado por la humedad de Chang, quien al final se aburrió de torturar los pezones y se afianzo fuertemente de sus muslos, tragando su miembro sin vergüenza alguna.

-Changmin!!!!!-Grito de forma ensordecedora sentándose de golpe clavándole las uñas en los hombros, todo era tan intenso, tan irreal, tan fuera de sí, aun temblando se descargo sobre los labios del mayor, respirando de forma demasiado irregular, desplomándose sobre la cama con torpeza y una expresión tan erótica para el mayor que tuvo que morderse con violencia antes de entrar en el sin más.

Min chan se volvió hacia él con la mirada cristalizada para envolverlo entre sus brazos besándolo lenta y torpemente, robándole el aire, su propia esencia mesclada con la sangre del mayor, inundándose de un ardiente libido que lo hizo jadear en medio del beso, lamiendo con deleite la herida sobre los labios del mayor, la sangre fluyendo y la temperatura aumentando a prisa y Minho sintió todos sus sentidos trastabillar, encerrando impulsivamente al mayor entre sus caderas y la cama, apoyándolo en la cabecera perdiendo el control de su cuerpo deslizándose por sobre el cuello y el pecho, donde disfruto jalando y saboreando los pezones de su vampiro, haciendo presión intuitivamente sobre los músculos que se encontraban tensos por semejante atención, deslizo la calidez de su lengua por sobre el ombligo y se sonrojo cuando escucho el gutural gemido que soltó Min, suspirando nervioso antes de bajar un poco más besando el vientre, Changmin comenzó a agitarse eso era mejor que las obscenidades inducidas por cenar demasiado, el tierno musculo se deslizo por sobre su hombría dejando húmedas y tibias caricias sobre la punta sintiendo el falo palpitar ansioso, algo temeroso siguió besando el erguido miembro preguntándose que hacer después, sonrojándose violentamente tras obtener respuesta pues las manos de Chang llegaron a su cabeza y comenzaron a masajearla lentamente decidiendo entonces perderse, excitando y excitándose, sintiendo de nueva cuenta esa fiera y encendida mirada sobre sí, aumentando los movimientos… las succiones…las caricias insinuantes rasgando las fuertes y tensas piernas del mayor, quién embestía ligeramente contra su boca…

-Aghhfm… Min… Minho…- y alcanzo el éxtasis de forma sobrenatural sobre esa deliciosa boquita, absorbiendo todo y nada, recibiendo gustoso esos labios que lo hubieran hecho temblar, acelerándose nuevamente presionando todo a su paso cuando sus labios se fundieron de nuevo en una caricia profunda, acariciando el redondeado trasero colando juguetonamente un dedo en el estrecho y virginal pasaje, sobresaltando al sometido, obteniendo nuevos y más profundos araños sobre su tórax y palpitaciones estimulantes en ambos cuerpos.

Recostándolo suavemente para llevarse entre sus labios el salado sabor de la transpiración, chocando con esa cadena que nunca le pareció tan hermosa como en esos breves y místicos instantes…

-Hyung… despacio…-dijo atontado con los colmillos asomando de entre sus labios brillando en sudor, pues los deliciosos aspamos se esparcían hacia todo su cuerpo desde su entrada que era acariciada sinuosa y mimosamente por Changmin. Quien delineo con los dígitos de su mano libre los labios del menor introduciéndolos al tibio lugar, Min chan cerró los ojos y comenzó a lamer y mordisquear con cariño, humedeciendo las extremidades dejando que un poco de saliva escapara por sus labios, cuando la punta de su miembro era estimulada por los ávidos dedos de su amante que húmedos por el sudor lo torturaban produciendo leves quejidos que se amortiguaban al chocar contra los dedos que seguían dentro de su boca, mojándolos más ávidamente, aspirando solo la esencia de Changmin que lo aturdía y al mismo tiempo lo relajaba para lo que venía.

Changmin retiro sus dedos, deslizándolos con dulzura por sobre el pecho, humedeciéndose los labios tras verlo arquearse acompañado de leves contracciones que le cortaban la respiración, mientras abría sus piernas para el mayor con una pasividad exorbitante y tocaba con cariño el vientre sonriendo cuando sus miradas se encontraron.

-Changmin…-murmuro de forma ahogada. Sus ojos se cerraron con fuerza arqueándose de forma insana cuando dos dedos se adentraron con desespero en su interior levantándose del colchón tensándose fieramente dejando escapar un silencio quejido lastimero, seguido de muchos suaves gemiditos más y un sutil acompañamiento de caderas, sintiendo un delicioso hormigueo expandirse hacia el frente, cohibiéndose tras ser consciente de esa penetrante y lasciva mirada…

Todo a su alrededor parecía un desfile de sentimientos, mientras como si fuesen palpables, la pasión, el amor y el erotismo eran extensiones de sus propio cuerpos que se deslizaban y enredaban en la atmosfera de esa habitación jugando con ellos sobre esa culminación placentera de cariño y amor; aspirando, viendo, probando, sintiendo…¡sintiendo!...

Porque por dios nunca se había sentido tan invadido de calor solo por un beso, una caricia, un abrazo…

Y las lágrimas escaparon del chico enredado entre las sabanas, porque por una mirada tan intensa y llena de sentimientos como la que le era dirigida en esos momentos el morir no parecía tan malo…

°No, no puedes…° un suspiro acompañado de un suave jadeo.

°Porque ya eres mío…° Y de nueva cuenta se sorprendió mirando algo arrepentido al mayor que lo observaba con una especie de adoración aun entre sus caderas masajeando sutilmente la sedosidad de las piernas , apreciando los escalofríos sobre la sensibilizada y mojada dermis.

-Vamos…-murmuro Chang con caballerosidad, tomando al menor de ambas manos sentándose sobre unas cuantas almohadas colocándolo sobre sus piernas acariciando el rostro y apartando el cabello.

°Con cuidado…° Y esa petición le arranco una sonrisa boba al mayor.

Un tierno y limpio beso dio inicio, deslizándose de forma errática sobre la dureza del mayor, quien lo ayudaba sujetándolo de las caderas con firmeza dejándose dominar por su instinto, cayendo con brusquedad, arrancando otro de esos roncos gemidos de changmin escuchando un extraño gruñido, pues Minho le araño toda la espalda mordiéndolo sin cuidado y al mismo tiempo asfixiándolo con brazos y piernas terminando de liberar su exaltación sobre el musculoso cuerpo de su hyung, quien por cualquier medio intentaría no perder el control aunque su miembro doliera, aunque su cálido interior se siguiera cerrando sobre él y esa respiración errática le golpeara el lóbulo estremeciéndolo de apoco una vez se hubiera cansado de morderlo.

Con calma salió un poco embistiendo ligeramente, besando sus ojos y sus mejillas, ignorando el dolor de su espalda, dando un empujón más certero y profundo buscando encontrar el ritmo que los volvería locos, obligando a Minho a gritar y jadear profusa y roncamente acoplándose en un dos por tres al movimiento que el moreno le imponía, olvidando el dolor aumentando la cadencia rompiendo la tranquilidad…

Minho saltaba con violencia sobre el más grande, fuera de sí, cegado por la lujuria que se despertaba en él al tener de esa forma a Changmin, una embestida profunda los hizo gritar a ambos desplomándose sobre la cama, Changmin embistiendo con potencia levantando las caderas guiado solo por lo que sentía encontrando con mucha facilidad el punto dulce en el interior de Minho, quien se arqueo y flexiono las piernas dejándolo entrar con más fuerza y profundidad a su cuerpo.

Abrazándose a él con fuerza volviendo a rasgar la piel de la espalda cuando la tibieza de la sangre se deslizo de entre sus piernas, incitando, induciendo, besándose con desespero, temblando tras aspirar el almizclado aroma que los envolvía, mezcla de sus propios fluidos corporales.

Una mirada, un último beso y una fortísima embestida que los elevo al cielo y los tiró sobre la cama apenas pudieron reproducir un sonido ahogado y ronco de sus gargantas.
La deliciosa intromisión termino dejando salir todo en la cavidad de Minho, marcándolo, para después salir con cuidado dejando que las sabanas absorbieran las pruebas de su encuentro con velocidad.
Minho se abrazo con ternura al mayor mientras tanto changmin jalo un extremo de la sabana sucia sentándose y llevándose consigo al moreno, limpiando cuidadosamente la zona sintiéndola levemente irritada, para después hacer lo mismo en su cuerpo, lanzando después la sabana sucia lejos de sus cuerpos, apresurándose en abrazar y mimar al tierno gatito que temblaba con una sonrisa en los labios encima de él, envolviéndolos a ambos con una ligera pero suave colcha, suspirando demasiado…vivo…

Mirando por entre las cortinas semi abiertas al sol ocultarse con maravillosos colores iluminando el espectáculo y removió un poco a Minho después de besarle los hinchados labios, pues dormitaba sobre su cuello.

-Ya no podrás verlo…-le murmuro con suavidad enredando sus dedos entre la humedad de ese cabello, indicándole la ventana.

-Ya no lo necesito…-le respondió sin mirar hacia la ventana abrazándose aún más a él.

-Ahora mismo estoy entre sus brazos…-terminó su frase besando el pecho, sobre el corazón, cerrando los ojos preparándose para dormir.
-Te amo…-mascullo medio dormido.

°También te amo…°

Changmin beso su frente y acaricio con cariño la cadena que rodeaba el cuello del menor, antes de cerrar los ojos y que las gruesas cortinas negras se corrieran evitando la entrada de la luz, pues la calidez que se percibía dentro de esa habitación no tenía nada que envidiarle al hermoso astro, cayendo dormidos el uno sobre el otro, juntos…ahora y para toda la eternidad…

~*Fin*~




Extra XD

-Jinki lo hicieron en mi cuarto…-murmuro taeminie sobre el pecho del castaño, jugueteando con la piel desnuda con un enternecedor pucherito en los labios.

-Supongo que después de 200 años ya va siendo tiempo de que duermas conmigo…-respondió el aludido con una sonrisa socarrona, besando con cariño la naricita del honguito.

-Pervertido…-murmuro mordiendole un pezón.

-hm…pervertidos ellos que lo hacen en casas ajenas…-respondió tomando la carita de Tae dándole un beso profundo.